Bilbao, (EFE).- Trabajadores de Tubos Reunidos se han concentrado ante las oficinas que tiene la empresa en el centro de Bilbao para mostrar su creciente enfado por el ERE.
El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) plantea 301 despidos en las plantas de Amurrio y Trapagaran.
Ataviados con ropa de trabajo y en una jornada de paros de cuatro horas por turno en la planta alavesa de Amurrio, los trabajadores han protagonizado una ruidosa movilización ante las oficinas ubicadas en la calle Máximo Aguirre.
«Hemos venido a transmitir la mala leche que tiene la plantilla y a hacerles la petición formal de retirada el ERE, de los despidos y de la intención de cerrar la acería», ha señalado a los medios el delegado de LAB, Oier Bidaurrazaga.
Los sindicatos no descartan intensificar las movilizaciones en el futuro, incluso con la convocatoria de una huelga indefinida.
La reunión mantenida entre las partes en Bilbao para negociar el expediente ha enfadado aún más a los trabajadores porque cuando «las cosas las vas haciendo de mala fe la gente se va calentando más», ha indicado.
El delegado de LAB ha criticado el traslado de esa reunión de Amurrio a Bilbao por razones de seguridad «que no se daban».
Además, ha denunciado que a los sindicalistas miembros de la mesa negociadora «se nos trató como a delincuentes. Nos querían cachear», ha lamentado.

«Hay cosas que no se entienden»
La representación sindical no valora la nueva mejora de condiciones del ERE que planteó ayer la empresa.
«No estamos aquí para poner precio a los despidos», sino para que se demuestre «si hay razones» para los mismos y para el cierre de la acería, ha indicado la misma fuente.
El delegado de LAB ha afirmado, además, que «hay cosas que no se entienden» en la actuación de la empresa porque «todavía no tiene ni la financiación para pagar este ERE».
Dice que debe reestructurar su deuda y plantea «encarecer» los despidos, lo que ampliaría esa deuda. EFE









