Bilbao (EFE).- El 100 % de los periodistas de guerra han sufrido agresiones durante sus coberturas.
Además, el 54 % presentan síntomas de estrés postraumático, según un informe elaborado por la Universidad del País Vasco (EHU).
El estudio, titulado ‘Caracterización y condiciones de seguridad de periodistas españoles que cubren conflictos internacionales’, ofrece un diagnóstico sobre la realidad profesional y las condiciones de seguridad de quienes ejercen el periodismo en escenarios de conflicto bélico.
El informe ha contado con la participación de 85 periodistas de guerra españoles, con unas medias de edad de 48 años y de 14 años de experiencia en la cobertura de conflictos internacionales.
Constituye el análisis más completo realizado hasta la fecha en España sobre esta materia, según ha destacado el centro académico.
Este trabajo analiza de manera integral la seguridad de los periodistas en todas las fases de la cobertura -antes, durante y después de la guerra- y en los ámbitos laboral, físico, psicológico y digital.
Forma parte del proyecto Josafcon -journalist Safety Research Project-, liderado por el Grupo de Investigación Bitartez de la EHU y financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
El cuestionario recoge una equilibrada representación de género (50,5% mujeres), distintas vinculaciones laborales y edades comprendidas entre los 26 y los 70 años.
Los participantes del estudio acumulan experiencia en múltiples guerras de los últimos 35 años y la mayoría ha cubierto los conflictos de Ucrania y Gaza.
Según la investigación, los periodistas autónomos y colaboradores afrontan peores condiciones de seguridad que los de plantilla.
Los resultados del estudio reflejan una exposición generalizada a la violencia y un impacto psicológico elevado, indistintamente de la categoría profesional, la vinculación laboral con los medios y las características individuales de los periodistas que cubren las guerras.
Violencia contra periodistas

El 100% de las personas encuestadas ha sufrido al menos una agresión laboral, con una media de casi ocho tipos de violencia a lo largo de su carrera.
Más de la mitad de ellos (54%) supera el umbral clínico de estrés postraumático, pero solo una minoría ha recibido diagnóstico o apoyo especializado.
También se pone de relieve en el informe la falta de apoyo psicológico tras las coberturas bélicas, ya que el 97% de los periodistas desconoce la existencia de protocolos de acogida, y los medios para los que trabajan rara vez se interesan por su bienestar psicológico.
Según el estudio, este ámbito sigue siendo tabú en la profesión, y el apoyo recae principalmente en redes informales, como colegas, pareja y amistades.
El informe subraya que la seguridad del profesional no se limita al uso de chaleco antibalas, sino que depende de un ecosistema más amplio que incluye estabilidad laboral, formación, recursos adecuados y apoyo psicosocial antes, durante y después de la cobertura.
La mejora de estas condiciones es una responsabilidad de los medios y necesita una respuesta conjunta de las instituciones, según se destaca en el estudio.
Leire Iturregui, profesora del Departamento de Periodismo de la EHU e investigadora principal del proyecto junto a la catedrática María José Cantalapiedra, ha destacado que el objetivo es impulsar el debate profesional y académico.
Y también «aportar evidencia empírica, para contribuir al diseño de políticas públicas que permitan avanzar hacia una cultura de seguridad más robusta en el periodismo de guerra español». EFE