Vitoria (EFE).- Los trabajadores de la planta de Tubos Reunidos de Amurrio (Álava) inician este lunes una huelga indefinida. Exigen que no se lleven a cabo los despidos contemplados en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
La factoría alavesa es la más afectada por este ERE. De los 301 despidos contemplados 274 corresponderían a esta planta, frente a los 27 en la de Trapagaran (Bizkaia).
Más del 95 % de los 251 trabajadores de la factoría vizcaína votaron el pasado jueves en referéndum acogerse al ERE. En la que en la alavesa no se llegó a celebrar ninguna consulta entre la plantilla y las decisiones las tomó el comité.
La convocatoria de la huelga en Amurrio fue anunciada por el comité de empresa de la planta el pasado miércoles. La apoyaron ELA, LAB y ESK, que suman 14 de los 21 delegados, mientras que se opusieron CCOO y UGT.
Los sindicatos exigen a la dirección de la empresa que retire el ERE, que no se cierre la acería y que no se externalice la logística.
Sin acuerdo en el ERE
La huelga comenzará después de que el período de consultas del ERE concluyera definitivamente este pasado viernes sin acuerdo. Hubo una última propuesta de la compañía que se comprometía a que se aplicase de forma voluntaria.
En esta reunión se produjeron importantes tensiones entre los diferentes sindicatos, y en ella los delegados de UGT en Amurrio cambiaron de postura y cumplieron con lo que habían anunciado al votar en contra del despido colectivo, con lo que hubo una mayoría sindical que se opuso a acordar el ERE.
El cierre del periodo de consultas sin acuerdo provocará dentro de 15 días la activación de la vía judicial por parte de los sindicatos.
La empresa «obligada» a aplicar el ERE
Por su parte, la empresa podría ejecutar los despidos unilateralmente con las condiciones mínimas, con 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades, lejos de la propuesta de 45 días de salario por año de servicio con un tope de 24 mensualidades, más 1.500 euros adicionales por año hasta un máximo de 10 por adscripción voluntaria al ERE.

Tras el cierre sin acuerdo de las negociaciones, la dirección de Tubos Reunidos, que cuenta con más de 1.300 trabajadores, dijo que se vía «obligada a aplicar» ese expediente «y a estudiar todos los escenarios que se abren ante esta nueva situación».
Esta realidad ya provocó el viernes una caída de casi el 5 % de las acciones de la compañía en bolsa y declaraciones como las del consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, que se preguntó «quién es el valiente» que se atreve a invertir en Tubos Reunidos, que además de la deuda acumulada, de unos 263 millones de euros, ahora se ve afectada por las consecuencias de la guerra en Irán. EFE