San Sebastián (EFE).- Maialen Beloki accedió al comité de dirección del Festival de Cine de San Sebastián con apenas 30 años. El 1 de enero de 2027, antes de cumplir los 44, se convertirá en la primera mujer en dirigirlo, una labor que quien la conoce no duda que realizará con la misma capacidad de trabajo «desbordante» que ha mostrado hasta ahora.
Esta donostiarra, nacida en 1983, licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra y doctora ‘cum laude’ en Teoría, análisis y documentación cinematográfica por la Universidad del País Vasco, tuvo su primer contacto con el Festival en 2004, cuando hizo prácticas en el departamento de prensa, aunque su relación laboral se inició en 2010.
16 años en el Zinemaldia
En estos dieciséis años ininterrumpidos, ha llevado a cabo todo tipo de cometidos, pero también ha puesto sus granos de arena en proyectos como el de la candidatura de la Capital Europea de la Cultura Donostia 2016, en cuyo equipo de trabajo de escritura participó.
Asimismo, colaboró en la puesta en marcha de la Elías Querejeta Zine Eskola, de la que es docente y forma parte de su Dirección Académica, y fue profesora de Comunicación en la Universidad de Mondragón.
En lo deportivo, se decanta por un deporte no precisamente de masas, la esgrima, pero en lo cinematográfico sus gustos son eclécticos, ya que puede alternar una película de Marvel con un ciclo de Tabakalera de esos que antes se definían como de arte y ensayo.

Beloki ha sido la creadora y coordinadora del concepto de Z365/Festival de todo el año, una de las «apuestas estratégicas» del Zinemaldia.
En ella confluyen las líneas de actuación fundamentales del Festival en este siglo, como la colaboración con la Elías Querejeta en «la formación y la transmisión de conocimientos de cine», la investigación y el pensamiento cinematográfico a través de proyectos como el del archivo del certamen, y «la búsqueda, el acompañamiento y el desarrollo de nuevos talentos» como en el caso de la residencia Ikusmira Berriak, en cuyo germen participó durante su etapa en el equipo que redactó el programa de la Capitalidad Cultural.
Rebordinos se alegra «inmensamente»
Su nombramiento este lunes por parte del Consejo de Administración de la entidad, integrado por el Ayuntamiento de San Sebastián, la Diputación de Gipuzkoa, el Gobierno Vasco y el Ministerio de Cultura, ha sido recibido con satisfacción por el equipo del Festival, «muy contento» de que se ponga al frente a quien es desde 2016 una de sus subdirectoras, con un conocimiento «muy transversal» del certamen.
El actual responsable del Zinemaldia, José Luis Rebordinos, que le cederá el testigo de un puesto al que él accedió en 2011, se alegra «inmensamente» de la elección de quien considera «una pieza fundamental del trabajo realizado en estos 15 años».
En un mensaje enviado desde París, donde se encuentra con algunos miembros del Comité de Selección visionando películas para esta 74 edición, destaca que Beloki y Lucía Olaciregui, la otra subdirectora, «son dos de las figuras más importantes de un equipo que no sólo trabaja durante los nueve días del certamen en septiembre, sino también en las actividades y programas que desarrollamos el resto del año».
Transición en buena sintonía
«En los próximos meses mi obligación es trabajar estrechamente con Maialen para que llegue a enero de 2027 con el mayor conocimiento posible del Festival. En este caso, no será difícil porque conoce bien sus entresijos», remarca.
Se abre ahora un periodo en el que Beloki acompañará a Rebordinos para familiarizarse con los cometidos más precisos de su futuro cargo, en una transición que se presenta poco complicada dada esta buena sintonía y que se hará visible en una presentación mano a mano de los carteles de la próxima edición, aún sin fecha cerrada.
Mailaen Beloki llegará a la dirección del Zinemaldia en la edición del 75 cumpleaños y lo hará con un currículum «impresionante» para sustituir a un hombre como Rebordinos con un notable don de gentes y un carisma que ha concitado acuerdos unánimes en esferas muy distintas. Y eso que algunos tenían sus reticencias sobre alguien que había estado al frente de un certamen tan gamberro como el Festival de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián para cuyo público llegó a disfrazarse hasta de pollo.









