Vitoria (EFE).- San Prudencio reúne a miles de alaveses en las campas de Armentia de la capital alavesa que como cada año disfrutan de los puestos de productos típicos y de las actividades programadas para todas las edades en una jornada en la que la tradición ha vuelto a romperse y la lluvia ha pasado de largo.
Tras los chaparrones de ayer Vitoria ha amanecido con nubes que poco a poco han ido dando paso al sol y a temperaturas agradables que han animado a subir a Armentia, eso sí paraguas en mano, para visitar al santo e incluso para acudir a la tradicional misa a los más madrugadores.
Antes, la comitiva de las autoridades, con el lehendakari, Imanol Pradales, y el diputado general de Álava, Ramiro González, a la cabeza, ha partido desde la estatua del Patrón para acudir a esta eucaristía presidida por el obispo, Juan Carlos Elizalde.
En su homilia Elizalde, además de repasar la vida del santo, ha dedicado unas palabras al Gobierno de Pedro Sánchez. Ha dicho que tiene un «deseo desmedido» de «intervenir en la sociedad civil y de controlar las instituciones», así como una «doble vara de medir» según a quién afecten «los asuntos de abusos de poder o de corrupción.
Talos y rosquillas
Mientras tanto, los puestos de talos, rosquillas, y productos típicos para todos los gustos y bolsillos han abierto alrededor de unas campas en las que durante todo el día hay distintas propuestas como espectáculos infantiles y exhibición de deporte rural vasco.

La presencia de los más jóvenes, que son los que aprovecharán para descansar de una larga noche de fiesta en Armentia, se hará esperar hasta la tarde, cuando Txapela Brava llevará a las campas su mezcla de rancheras y corridos con esencia vasca.
Ya a las nueve de la noche el rock alternativo de Aldaia Larrein cerrará la agenda festiva del día, que el pasado año estuvo marcado por el apagón generalizado que afectó a toda la península.
Medalla a Mikel Sánchez
También en la ciudad ha habido citas organizadas para la ocasión como la que ha acogido a primera hora la Plaza de la Provincia con la interpretación del Zortziko de Álava y Zortziko de San Prudencio a cargo de Txistularis y la banda de Trompeteros y Atabaleros de la Diputación de Álava.
Como acto institucional, la Diputación ha ofrecido en el museo Artium la tradicional recepción oficial en la que el diputado general, Ramiro González, ha entregado la Medalla de Álava, la máxima condecoración que concede, al traumatólogo Mikel Sánchez en reconocimiento a su trayectoria profesional.
Sánchez ha agradecido el reconocimiento y ha subrayado que pertenece a todas las personas con las que ha compartido su vida y han trabajado con él y también a los pacientes que han confiado en su equipo.
Además, ha lanzado un mensaje a las actuales y futuras generaciones de médicos a los que ha dicho que «no hace falta irse lejos para hacer buena medicina». «Solo hace falta estar orgullosos como yo lo estoy de ser vasco y alavés», ha concluido.EFE










