Bilbao (EFE).- La Diputación de Bizkaia ha presentado el anteproyecto con nuevas medidas tributarias para reforzar el arraigo empresarial, con cambios en el tratamiento fiscal de transmisión de empresas que garanticen la continuidad de su actividad, así como deducciones para atraer y retener talento y facilitar el acceso a la vivienda.
La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, y la diputada de Hacienda y Finanzas, Itxaso Berrojalbiz, han presentado el anteproyecto de la Norma Foral de Medidas Tributarias para 2026.
El texto reformula el tratamiento fiscal de la transmisión de empresas y recoge deducciones para quienes movilicen sus ahorros a fondos destinados a la promoción de vivienda social.
Este paquete de medidas «no tiene la dimensión de una revisión fiscal», ha precisado Etxanobe.
Aunque sí presenta «un alcance muy importante» y nace con la intención de «poner la fiscalidad al servicio de las políticas sociales y económicas que necesita Bizkaia».
Ocho líneas de actuación
Según ha detallado la diputada de Hacienda, los objetivos que el anteproyecto persigue se resumen en ocho grandes líneas de actuación.
Las principales son garantizar la continuidad de la actividad económica en Bizkaia; reforzar el vínculo entre las personas trabajadoras y las empresas; mejorar la capacidad de atraer, retener y fidelizar a los profesionales; impulsar la formación en el empleo juvenil; o facilitar el acceso a la vivienda de interés social.
Las medidas propuestas buscan también promover el bienestar físico y emocional de las personas: la transición hacia un parque móvil más moderno y sostenible; y reforzar el compromiso institucional con los daños sufridos por la infancia y la adolescencia y su reparación.

El primer bloque está centrado en «garantizar que las empresas sigan enraizadas en Bizkaia, que mantengan su actividad y su empleo en nuestro territorio, pero también sus centros de decisión», ha explicado Berrojalbiz.
Para ello, se reformula y mejora el tratamiento fiscal de la transmisión de empresas, especialmente en el ámbito de la empresa familiar.
Entre las novedades, destaca la incorporación de una reducción del 30 % en las plusvalías generadas en estas operaciones.
Si bien deberán garantizar la continuidad de la actividad empresarial y el empleo durante al menos cinco años.
Además, se impulsan fórmulas que favorecen una mayor participación de las plantillas en los proyectos empresariales.
En este sentido, se incorporan medidas destinadas a fortalecer el vínculo entre empresas y trabajadores mediante incentivos a la permanencia, la productividad y la participación en el capital de las organizaciones.
Atracción y retención de talento
El tercero de los apartados tiene como finalidad «atraer personas cualificadas» pero evitar también «que quienes se han formado en Bizkaia con nuestros recursos desarrollen su proyecto profesional fuera de nuestro territorio», según ha subrayado la diputada de Hacienda.
Se amplía, así, el acceso al régimen de impatriados, incorporando perfiles con Formación Profesional de grado superior como requisito mínimo y se abre su aplicación a todos los sectores de actividad.
Entre las nuevas medidas se establece una exención del 50 % en el IRPF sobre los rendimientos derivados de su actividad profesional.
Ese porcentaje que se eleva hasta el 60 % para menores de 36 años.
Se incorpora también un nuevo gasto deducible para compensar la movilidad geográfica por motivos laborales de 2.000 euros anuales durante el año del desplazamiento y los tres siguientes.
Esta cantidad se elevará a 3.000 euros anuales para menores de 36 años.
Por otro lado, la Norma Foral amplía los incentivos a la formación continua y a la formación dual (FP y universidad).
Lo hace con una deducción del 20 % de los costes salariales asociados a contratos vinculados a estos programas.
Asimismo, se impulsan medidas específicas para favorecer la incorporación de jóvenes al mercado laboral y reforzar su arraigo en Bizkaia.
Vivienda social
El quinto bloque está centrado en un ámbito que la Diputación considera «clave», el del acceso a la vivienda.
A través del impulso de un modelo «innovador» de colaboración público-privada para facilitar el alquiler de interés social para personas con dificultades de acceso al mercado residencial.
Como medida concreta, se establece una nueva deducción del 15 % para las cantidades depositadas -máximo 5.000 euros al año- en cuentas destinadas a la adquisición de participaciones en fondos orientados a la promoción de vivienda social en alquiler, con un límite de deducción de 750 euros anuales y retorno de la aportación en cinco años.
El objetivo, ha subrayado Berrojalbiz, es «movilizar el ahorro privado hacia proyectos con impacto social» y ampliar la oferta de vivienda accesible para jóvenes, personas dependientes, desplazadas por motivos laborales o colectivos en situación de vulnerabilidad.
Cualquier vizcaíno «podrá contribuir con sus ahorros a financiar un parque de viviendas que se destinarán exclusivamente al alquiler y tendrán carácter temporal y rotatorio», ha resumido Etxanobe.

Deducción por ir al gimnasio
En el apartado de bienestar físico y mental de las personas trabajadoras, entre las medidas previstas figura una deducción del 20 % sobre las primas de seguros sanitarios -con una base máxima de 1.500 euros por asegurado y un límite de deducción de 300 euros-.
Y una deducción, también del 20 %, para gastos en gimnasios y actividades deportivas, con una base máxima de 1.000 euros y un límite de 200 euros.
En el séptimo bloque, vinculado a la transición hacia una movilidad más eficiente, se establece una nueva deducción del 5 % por la adquisición de vehículos nuevos, vinculada al achatarramiento previo de vehículos con más de diez años de antigüedad.
El último epígrafe recoge medidas orientadas al reconocimiento y la reparación de las víctimas de abusos sexuales sufridos durante la infancia y la adolescencia.
Incorpora la exención íntegra de las indemnizaciones a menores por daños físicos o psíquicos sufridos en el ámbito de la Iglesia u otras entidades.
El anteproyecto de Norma Foral será aprobado próximamente en el Consejo de Gobierno Foral y posteriormente será remitido a las Juntas Generales de Bizkaia para su debate y aprobación.
La Diputación prevé que entre en vigor antes de que finalice el año. EFE









