Vitoria (EFE).- El Gobierno Vasco ha condenado las agresiones a aficionados de la selección española cometidos ayer en distintas localidades de Euskadi durante la final del Mundial de fútbol. Mientras, el PP ha calificado de «un clarísimo error» el operativo de la Ertzaintza porque los incidentes eran «previsibles».
A lo largo de esta madrugada la Ertzaintza ha detenido a cuatro personas y ha abierto sendas investigaciones a otras siete. El motitvo: amenazar y agredir a aficionados vestidos con camisetas de la selección de España que celebraban la victoria de ‘La Roja’.
En Vitoria han sido detenido tres encapuchados de 25, 19 y 18 años. Se les acusa de agredir a varias personas con la camiseta de la selección, a una de las cuales patearon y rasgaron la camiseta al intentar quitársela.
En San Sebastián hay siete investigados -uno menor de edad- por «rodear y amenazar» a un grupo de a aficionados. Además uno de ellos se ha enfrentado a los agentes de la Ertzaintza y ha sido detenido.
En Berriz (Bizkaia) se ha abierto una investigación contra un hombre de 40 años por acometer con su vehículo contra el coche de dos personas que celebraban la victoria de España. También se le investiga por causar una lesión en la muñeca a uno de ellos.

PP: Los incidentes eran previsibles
A esto se suma que en las horas previas a la final 3 personas fueron identificadas en Vitoria por golpear a un seguidor de ‘La Roja’ y otras 21 lo fueron en Bilbao. En la capital de Bizkaia, tras la manifestación convocada por la organización juvenil de Sortu, a favor de la selección vasca, jóvenes encapuchados intentaron boicotear la pantalla gigante colocada por el PP para ver la final.
Precisamente el líder de los populares vascos, Javier de Andrés, ha considerado que la Ertzaintza no había «calculado» la posibilidad incidentes en Bilbao. A su juicio, esto es «un clarísimo error» porque era «previsible» que ocurrieran. Por ello ha pedido «una reflexión» al Departamento de Seguridad.
Desde las direcciones nacionales del PP y Vox se ha tachado de «terrorismo» los incidentes. Además, se han ligado los ataques a «herederos de la banda terrorista ETA».
El Gobierno Vasco ha condenado de manera rotunda las agresiones. Son «incompatibles con los valores de respeto y convivencia», ha defendido en una nota. La convivencia, añadido, debe basarse «en el respeto, el civismo y el rechazo de cualquier forma de violencia».
Por su parte, la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, ha lamentado que todavía haya «una parte del nacionalismo vasco radical intolerante que no acepta que un vasco pueda celebrar la victoria de ‘la Roja’ y que sigue pensando que ser vasco es ser nacionalista».
Entre los partidos, el PNV ha denunciado las «inaceptables» agresiones y actitudes intolerantes y ha recalcado que su selección es la vasca pero «siempre desde el respeto y la convivencia».

EH Bildu «rechaza» las agresiones
Por su parte, EH Bildu ha «rechazado» las agresiones. Al mismo tiempo ha hecho un llamamiento «a defender el derecho de la selección de Euskal Herria a participar en las competiciones internacionales por vías pacíficas y democráticas».
«EH Bildu quiere volver a reivindicar el derecho que asiste a este país, a Euskal Herria, a ser reconocida como nación y, por lo tanto, a participar en las competiciones deportivas internacionales en igualdad de condiciones con el resto de las naciones del mundo», ha sostenido la formación soberanista.








