Bilbao (EFE).- La patronal vasca Confebask ha avisado de que es necesario «una toma de conciencia colectiva» sobre «la urgencia de actuar ya» en favor de un pacto «de país» que permita abordar una transformación «profunda» de la competitividad de Euskadi con el fin de garantizar a futuro el estado de bienestar de la sociedad vasca.
En la comparecencia posterior a la celebración en Bilbao del Consejo General anual de Confebask, la presidenta de la organización empresarial, Tamara Yagüe, ha insistido en que «hay que actuar» para «preservar» el estado de bienestar al ver que no está garantizado en el futuro con los datos económicos actuales.
Para ello, según ha avanzado, Confebask ya está reflexionando sobre los pasos a dar con dicho fin y ha afirmado que la competitividad de las empresas va a ser unas de las prioridades de la organización empresarial de cara al próximo ejercicio.
«El espíritu de los años 80»
En sintonía con la advertencia que ya en mayo pasado planteó la patronal guipuzcoana Adegi -miembro de Confebask junto con las patronales vizcaína Cebek y la alavesa SEA-, que llamó a lograr «un gran pacto de país» que involucre a administraciones, empresas y sindicatos, Yagüe ha apelado al «espíritu de los años 80-90» para tomar medidas desde el consenso en favor de la competitividad.
Según ha expuesto, la competitividad, «ya no puede entenderse únicamente como un objetivo empresarial. Es -ha añadido- una condición imprescindible para preservar el bienestar colectivo».
Ha señalado que Euskadi atraviesa «un momento excelente» en cuanto a datos económicos, pero ha avisado de que se perciben «luces y sombras», en un contexto internacional que está cambiando «a una velocidad desconocida».

«La revolución tecnológica, la inteligencia artificial, la transición energética, el reto demográfico, la competencia geopolítica, la reorganización de las cadenas de suministro y la competencia por el talento están transformando profundamente la economía vasca, europea y mundial», ha destacado.
Según ha indicado, «las reglas sobre las que hemos competido durante décadas están evolucionando, y este nuevo escenario exige una respuesta compartida para que nuestro modelo siga siendo válido en el futuro».
Contexto «muy exigente»
La presidente de Confebask ha insistido en que la contexto económico actual es «muy exigente» y ha señalado que, según las previsiones que manejan, la economía vasca crecerá este año en torno al 1,9 %, «en la parte más baja que preveíamos, manteniendo la creación de empleo, aunque con menor intensidad».
Entre los sectores, la industria es el que mayores dificultades presenta, aunque «no hablamos de una recesión, pero sí de un estancamiento», ha puntualizado.
La debilidad de Alemania y Francia y la competencia de China en sectores «clave» para Euskadi como el automóvil y el acero, junto con los aranceles, la tensiones comerciales, los elevados costes energéticos y la incertidumbre geopolítica afectan a la economía vasca, según ha explicado.
Además, «de puertas adentro» en las empresas preocupan «la falta de personas, el absentismo, los costes laborales y la reducción de los márgenes empresariales, así como la conflictividad laboral», ha recordado.
Atracción de talento
La presidenta de Confebask ha vuelto a reclamar «una estrategia de país» en materia de atracción, generación y fidelización de talento ya que, según las últimas encuestas empresariales, el 91 % de las empresas vascas reconocen dificultades para contratar a las personas que necesitan.
Yagüe ha valorado las medidas anunciadas por la Diputación Foral de Bizkaia para promover la atracción y retención de talento exterior o del arraigo empresarial, aunque ha considerado que «quizá podría haberse mejorado algo más en atracción de personas cualificadas desde otros puntos del Estado», ha añadido.
La dirigente empresarial también ha valorado la colaboración público-privada en Euskadi y la estabilidad institucional necesaria para ello y ha asegurado que las instituciones vascas tienen en Confebask «un agente social comprometido con el país y con la sociedad vasca», con su mano «tendida al diálogo y al entendimiento». EFE








