Bilbao (EFE).- La bertsolari Onintza Enbeita ha calificado su designación como pregonera en la 46 edición de Aste Nagusia, la Semana Grande de Bilbao, como «la mayor demostración de amor» que ha recibido, y ejercerá de maestra de ceremonias durante los nueve días de fiestas junto a la comparsera Ainhoa Urrejola, elegida txupinera.
El Ayuntamiento de Bilbao ha presentado oficialmente este jueves en una rueda de prensa a las dos representantes de la Aste Nagusia, que protagonizarán el arranque de las fiestas el próximo sábado 22 de agosto, desde el balcón del Teatro Arriaga.
Como es habitual, el evento se iniciará con la lectura del pregón y el lanzamiento del txupin, el cohete que abre la Semana Grande, y contará con la presencia de Marijaia, la icónica muñeca que preside la celebración.
«Un sueño»
Enbeita ha reconocido que su nombramiento como pregonera supone «cumplir un sueño» y «un reconocimiento increíble» a su trayectoria.
La también diputada de Amaiur y EH Bildu en el Congreso entre 2012 y 2016 ha admitido que le costó creérselo cuando la llamaron para proponérselo, porque pensó que le estaban gastando una broma.
«He llorado hoy, seguramente lloraré el 22 de agosto», ha señalado la pregonera, que ha admitido emocionarse con facilidad, algo que, ha bromeado, sabe cualquiera que la haya escuchado cantar en Bilbao.
Urrejola, por su parte, ha subrayado que pertenecer a una comparsa no es cuestión de casualidad, sino de convicción, amor y compromiso, y ha hablado del reto y la responsabilidad que supone el cargo.

Enbeita, bertsolari y periodista, es vecina de Muxika y pertenece a una conocida saga de bertsolaris.
En 2018 se convirtió en la primera mujer en ganar el campeonato de Bizkaia de bertsolaris, la disciplina de improvisación de versos cantados en euskera.
Urrejola, nacida en Bilbao la Vieja y residente en Otxarkoaga, pertenece desde hace casi treinta años a la comparsa Kaixo, y ha sido designada txupinera por sorteo.
Vestimenta tradicional
Durante su presentación en el ayuntamiento, las dos han vestido por primera vez los trajes que llevarán durante las fiestas, confeccionados como es tradición por la asociación de comerciantes del Casco Viejo.
La vestimenta consta de una chaqueta mostaza con el escudo de Bilbao y bicornio negro para la pregonera, y chaqueta y txapela rojas, también con el escudo, para la txupinera.
Mientras tanto, la ciudad ultima los preparativos para nueve días de fiesta, que contarán con la autorización de 37 txosnas -las casetas de las comparsas-, un mercado artesanal de 19 puestos y un programa de once conciertos de la Banda Municipal, entre otros.










