El eclipse total de Sol, visible en toda Euskadi, ha despertado gran interés entre los vascos. EFE/L. Rico
El eclipse total de Sol, visible en toda Euskadi, ha despertado gran interés entre los vascos. EFE/L. Rico

Vitoria vibra con su noche más corta: 64 segundos de eclipse

Vitoria (EFE).- Apenas una semana después de disfrutar de sus noches más largas, las de las fiestas de la Virgen Blanca, los vitorianos han celebrado, con similar emoción, su noche más corta, el eclipse.

Una oscuridad de 64 segundos, el tiempo en el que la Luna ha tapado al Sol y ha ensombrecido la Tierra en un espectáculo único.

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La capital alavesa era uno de los puntos privilegiados para contemplar el fenómeno.

Dentro de la franja de totalidad, enclavada en una llanada con buena visibilidad, solo faltaba esperar a que las nubes no jugaran una mala pasada.

Y no lo han hecho.

La machacona recomendación del Gobierno Vasco para que cada uno viera el eclipse sin desplazarse ha convencido a muchos vitorianos, que se han quedado en su municipio,

Aunque cientos de ellos han buscado el punto más elevado para asegurarse la visión, el monte Olárizu.

Se trata de una colina de 709 metros de altitud, cuya cumbre dista solo 4 kilómetros desde la céntrica plaza de la Virgen Blanca.

Vitoria, un lugar ideal para ver el eclipse

Un lugar ideal para acercarse paseando sin riesgo de verse entrampado en atascos o aglomeraciones.

Allí se han juntado cientos de vitorianos y muchos visitantes.

Bbien preparados para soportar el calor -es un páramo sin sombra posible- y para contemplar con seguridad el fenómeno, todos con sus gafas homologadas.

Fotomontaje de las diferentes fases del eclipse solar total ,en Salinas de Añana. EFE/Adrián Ruiz Hierro

De hecho, en Vitoria se han dejado ver estos días más grupos de turistas de lo habitual.

La oficina de turismo ha tenido que colgar un cartel para advertir a los visitantes de que ya no quedaban gafas homologadas para ver el eclipse.

Sombrillas (o paraguas que hacían las veces de sombrillas), neveras, meriendas completísimas, sillas de playa y de camping y todo tipo de enseres necesarios para pasar la tarde al sol proliferaban en la cima del monte vitoriano.

Los más tempraneros han subido horas antes para copar los mejores sitios.

Los que, asomados al borde de la explanada rematada por la cruz, permitían ver el eclipse cómodamente sentados.

En las conversaciones, el euskera y el castellano se han mezclado con el francés, el inglés, el italiano e incluso el ruso.

La emoción del eclipse

La emoción se ha percibido en aumento a medida que la Luna ha ido tapado al Sol.

Pero en el momento en el que lo ha cubierto totalmente, tal y como habían previsto a las 20:28 horas, primero se han escuchado aplausos y después un murmullo de emoción ha recorrido la colina cuando se ha podido ver el eclipse directamente, sin las gafas.

Un efímero y grandioso espectáculo que todos recordarán por siempre.

Una extraña oscuridad gris ha envuelto a los asistentes.

Muchos de los cuales trataban de grabar con móviles y cámaras profesionales el instante, aunque la mayoría ha optado por contemplarlo directamente y no perderse ni un segundo.

Toda la provincia de Álava quedaba dentro de la franja en la que el eclipse se ha podido observar en su totalidad, aunque la zona más privilegiada era la Rioja Alavesa, donde la fase de oscuridad se ha prolongado por 83 segundos.

Por este motivo, los hoteles de la zona, especializados en enoturismo, han registrado una ocupación total y algunas bodegas han organizado actividades específicas que permitían disfrutar al mismo tiempo del eclipse y del vino.

La jornada se ha cerrado sin incidencias graves, pese al temor a las posibles consecuencias del intenso movimiento de personas en tan corto espacio de tiempo. EFE