Bilbao, (EFE).- Copa de vino a un lado y la sartén al otro, el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, ha cuajado en El Arenal la última tortilla de patata de su etapa al frente del Consistorio, en el concurso más multitudinario del certamen gastronómico de la Aste Nagusia.
En la cuarta jornada de las fiestas, los participantes han llegado cargados con docenas de huevos y sacos de patatas, que se han ido amontonando en las mesas del recinto festivo, donde la afluencia ha superado con creces a la de la víspera, dedicada al pisto.
El alcalde, con la confianza de un maestro, ha reconocido que en casa siempre la hace con cebolla, pero que en el concurso prescinde de ella porque el tiempo aprieta y pocharla requiere paciencia.
La suya ha salido ligera, con mucho huevo y líquida por dentro.
Junto a él han cocinado la concejala de Igualdad y Fiestas, Itziar Urtasun; la pregonera, Onintza Enbeita, y la txupinera, Ainhoa Urrejola, así como representantes de los distintos grupos municipales, cada uno con su tortilla.
Entre cuadrillas de amigos y familias enteras, Nagore Alba, de 27 años, se ha presentado por primera vez con la asociación Askabide, que trabaja con mujeres en contexto de prostitución o en situación de exclusión, y que ha acudido con una veintena de personas.
«Estamos un poco improvisando, cada una aporta lo que sabe», ha explicado Alba, que ha resumido su objetivo en «participar, pasarlo bien y aprovechar para juntarnos todas».
Mar Juncal y Ane Miren Salazar, de 26 y 27 años, cumplen su cuarto año en el certamen con la cuadrilla de siempre.
«Es lo que pasa en Bilbao, entonces tenemos que hacerlo», ha señalado Salazar.
Programación de día
Las amigas han reivindicado el programa diurno de las fiestas y han reconocido que este año han aprendido la lección.
«El primer año fue muy duro, así que hemos decidido venir sin resaca», ha declarado Juncal entre risas.
Su receta es la de «ama» y esta vez sí aspiran al premio: «Estamos apuntadas, a ver si ganamos».
Antón de Gracia, de 66 años, e Iñaki Miocure, de 65, llegados desde Amorebieta y Galdakao, no se hacen ilusiones.
«Aquí hay mucho nivel, la gente viene muy preparada», ha admitido Miocure, cuya receta es la de «las amas de antes».
También la familia García ha debutado en el concurso, con siete miembros repartiéndose las tareas, incluidos los más pequeños, que han pelado patatas y cortado cebollas junto a sus mayores.
«Para nosotros va a ser la más rica», han asegurado.
Hasta el certamen ha llegado además el turista alemán Mikka, de 22 años, de vacaciones en Bilbao para visitar a sus amigos, dos de los cuales han tenido que salir corriendo al supermercado a por más cebollas para una segunda tortilla.
«Nuestro objetivo es divertirnos», ha declarado.

El premio a la mejor tortilla incluye una txapela, 60 euros, un curso de cocina para dos personas en el Mercado de la Ribera, dos botellas de sidra y un año de huevos gratis, el galardón más emblemático del certamen.
Mientras tanto, los gigantes han vuelto a recorrer el Casco Viejo en kalejira, el pasacalles tradicional, y frente al Ayuntamiento los cabezudos, armados con churros de piscina, han hecho correr a los niños.
Balance del alcalde
Aburto ha hecho un balance positivo de la jornada previa y ha detallado que la pasada madrugada se registraron ocho detenciones y 48 denuncias, 41 de ellas por hurtos, frente a las 63 del mismo día del año pasado, aunque ha pedido «prudencia» a la hora de valorar la tendencia.
La Policía Municipal decomisó además 55 kilos de comida en puestos de venta ambulante sin control sanitario, una práctica que el alcalde ha vuelto a pedir a la ciudadanía que no alimente. «Están todas las txosnas y toda la hostelería, hay suficiente oferta», ha subrayado.
La 46a edición de la Aste Nagusia se prolongará hasta el 31 de agosto, con la quema de Marijaia y la última sesión del concurso internacional de fuegos artificiales.









