Vitoria (EFE).- Osakidetza va a comenzar a atender este próximo mes de octubre, con sus propios recursos y de manera progresiva en sus centros de salud y hospitales, a las mujeres que, a petición propia, deseen abortar, interrumpir voluntariamente su embarazo en Euskadi.
Osakidetza ya asumía directamente las interrupciones de embarazo por causas médicas de mayor complejidad hasta la semana 22.
Pero los abortos a petición de la mujer en las primeras 14 semanas eran derivados en su mayor parte a clínicas privadas con financiación pública.
Así lo explicó el consejero, Alberto Martínez, en junio en el Parlamento.
También adelantó el consejero este plan para que todos los abortos sean en la red pública.
Osakidetza lo ha recordado hoy con motivo del Día Mundial de Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes.
Así, ahora empezará un proyecto piloto que dará cobertura a los tres territorios.
Se realizará en 5 organizaciones de servicio (OSI) de Osakidetza entre los meses de octubre y diciembre.
Posteriormente, está previsto su despliegue a toda la red de Osakidetza a lo largo de 2027.
Más del 94% de las aproximadamente 4.000 interrupciones voluntarias del embarazo realizadas anualmente a mujeres residentes en Euskadi son financiadas por el sistema sanitario público vasco.
El objetivo, que todos los abortos sean en la red pública
Ahora, Osakidetza da un paso más para avanzar hacia un hacia un modelo en el que una parte de la atención al IVE se desarrolle en centros de la red pública.
Disminuirá de forma progresiva y organizada la derivación a centros acreditados concertados.
Como inicio, Osakidetza va a desarrollar un proyecto piloto orientado a incorporar progresivamente la atención de las interrupciones voluntarias del embarazo farmacológicas de menos de diez semanas de gestación dentro de la red pública.
La mitad de los abortos, mediante fármacos
Las cifras muestran que cerca de la mitad de los procedimientos se realizan actualmente mediante tratamiento farmacológico y que la mayoría de las interrupciones tienen lugar en etapas tempranas de la gestación, cuando este método constituye una alternativa clínica consolidada.
El nuevo modelo establece un protocolo que consolida a la matrona de Atención Primaria como profesional de referencia y puerta de entrada al proceso.
Las mujeres que decidan solicitar una interrupción voluntaria del embarazo tienen que dirigirse a su centro de salud y solicitar una cita con su matrona.
Les va a ofrecer información personalizada sobre las distintas opciones disponibles, las garantías legales y los recursos asistenciales existentes.
Posteriormente, y en función de factores como las semanas de gestación, la situación clínica y la propia elección de la mujer, se la asistencia adecuada. EFE










