Los jefes de servicio del Hospital Donostia piden diálogo a Osakidetza

San Sebastián (EFE).- Los jefes de servicio del Hospital Donostia, que siguen sumando apoyos en otros estamentos sanitarios, piden a Osakidetza diálogo para apagar el «incendio» causado por las destituciones de las dos máximas gestoras de la OSI Donostialdea.


Los médicos, que cuentan ya con el respaldo de 42 de los 47 jefes de servicio del hospital donostiarra, han planteado sus demandas en una rueda de prensa en la que ha asegurado que los ceses del viernes han «inflamado un territorio que estaba ya en alto riesgo de incendio».


El jefe de Neurología, Adolfo López de Munain, que actúa como portavoz de los médicos, ha reivindicado que se tenga en cuenta la opinión de los profesionales en la toma de decisiones de gestión sanitaria, ya que, a su juicio, la relación entre «un gestor político» y los técnicos «no puede ser de subordinación» cuando las medidas pueden «ser lesivas» para la atención a los ciudadanos.

Atención Primaria

López de Munain ha comparecido en la rueda de prensa junto a Cristina Berecibar, responsable del área de Paliativosa y María Teresa Rodrigo, jefa de servicio de Nefrología. También han asistido Jon Zabaleta, jefe de sección de Cirugía Torácica; Miren Telleria, jefa de sección de Hemodinámica-Cardiología en funciones y José María Enríquez-Navascués, jefe de servicio de Cirugía. Han estado acompañados asimismo por numerosos médicos en la sala de actos del Colegio Oficial de Médicos de Gipuzkoa.


El movimiento de protesta surgido tras la destitución el jueves de la gerente de la OSI, Itziar Pérez, y al día siguiente de la directora médica, Idoia Gurrutxaga, sigue ampliando su respaldo.

Un momento de la rueda de prensa de los médicos y jefes de Servicio de la OSI Donostialdea. EFE/Javier Etxezarreta


Ya son ya 42 los jefes de Servicio adheridos a la carta de denuncia publicada el lunes. Según han indicado este jueves, otros estamentos como los jefes de sección adjuntos, enfermería y residentes «se están organizando» para sumarse, no tanto al contenido concreto de la carta como a una solicitud conjunta de «diálogo» sobre los «problemas de gestión de Osakidetza».


También han establecido contactos con representantes de la Atención Primaria, que pertenecen también a la OSI, e incluso con médicos de otros hospitales, como el de Basurto, que tiene su propia problemática pero que comparten algunas de las reivindicaciones planteadas por los jefes de servicio del hospital donostiarra.


Los médicos han negado que las dos gestoras cesadas no trabajen en red y han situado el foco de las discrepancias en la intención de Osakidetza de trasladar a otros hospitales la condición de centro de referencia del Hospital Donostia en determinadas actividades, como, por ejemplo, la cirugía del cáncer de peritoneo.


Adolfo López de Munain ha admitido que los médicos firmantes no constituyen «un sindicato» ni una «plataforma» para negociar con Osakidetza, pero sí un «buen cuerpo consultivo», tras lo que ha opinado que la directora del Servicio Vasco de Salud, Rosa Pérez, y la consejera Gotzone Sagardui, «deben considerar el caudal de conocimiento que tiene la organización» y tener en cuenta la opinión de los técnicos al adoptar determinadas decisiones.


En su opinión, si el Departamento no muestra capacidad de diálogo con los profesionales, «este problema le estallará al gobierno que sostiene a la consejera», ya que, a su juicio, «es suicida para un gobierno no atender a estas cuestiones» que preocupan a la ciudadanía.


Respecto a si Rosa Pérez es la gestora más indicada para dirigir la reestructuración de Osakidetza, López de Munain ha opinado que «las personas que producen incendios no son las más adecuadas para apagarlos».


Los jefes de servicio han reclamado instaurar órganos consultivos como las antiguas Juntas Facultativas, para asesorar a los gestores políticos que tengan «conocimiento limitado o inexistente de la complejidad que esta actividad entraña».


Estos órganos podrían «contribuir a desterrar los estilos directivos verticales», al convertirse en mecanismos de «contrapeso que eviten situaciones como las que han pasado en la OSI», esta vez entre el equipo directivo y Osakidetza, y en otras ocasiones, entre los propios gerentes y sus instancias subordinadas, como las jefaturas de medicina o enfermería.

Nuevo gerente


Entre los puntos de discrepancia, además del traslado de unidades y centro de referencia a otros hospitales, han citado el proceso de integración del Instituto Oncológico, la centralización de la gestión de los recursos humanos o el perfilado técnico de determinadas plazas de facultativos, entre otros.


Respecto al nuevo gerente de la OSI Donostialdea, Agustín Aguirre, han afirmado que les gustaría que actuase de «puente» con Osakidetza, pero si no asume este papel, buscarán «otras vías de interlocución».

Crisis en la OSI de Donostialdea. EFE/Javier Etxezarreta.


Aunque Aguirre ha comenzado ya a entrevistarse con jefes de servicio, los médicos firmantes del documento consideran que las reformas que reclaman exceden del ámbito competencial del gerente de la OSI de Donostialdea, al que ofrecen «toda la colaboración» para mantener la calidad asistencial a los pacientes.


Respecto a las dos directivas destituidas, López de Munain ha solicitado al Departamento que, al menos, «restituya su honor», para que «no se pierdan personas con capacidad de gestión por una medida que tiene más de punitiva que otra cosa». EFE