Un visitante observa la obra 'Pipilotti Rist. Ever is Over All', una de las videoinstalaciones más icónicas de la artista suiza Pipilotti Rist, reconocida como uno de los referentes en el ámbito del videoarte, y que este jueves a presentado el Museo Guggenheim Bilbao .EFE/Luis Tejido

Romper cristales con una flor: el Guggenheim exhibe a la artista suiza Pipilotti Rist

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Bilbao, (EFE).- El Museo Guggenheim de Bilbao exhibe desde el 1 de octubre ‘Ever is Over All’, la videoinstalación con la que la artista suiza Pipilotti Rist mostró en 1997 a una mujer que recorre una calle de Zúrich rompiendo con una flor los cristales de varios de los coches aparcados.

La exposición, con la que el museo cerrará la programación del espacio Film & Vídeo, está comisariada por Mikel Onandia y ha sido presentada este jueves por la directora del centro, Miren Arzalluz.

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‘Ever is Over All’, que podrá visitarse hasta el 17 de enero, se compone de dos proyecciones sincronizadas.

En una, la protagonista -interpretada por la documentalista Silvana Ceschi- camina con serenidad, vestida de azul y calzada de rojo, mientras golpea los automóviles con una gran flor roja tropical.

En la otra se suceden primeros planos de flores tropicales de colores saturados.

Uno de los momentos centrales llega cuando la mujer se cruza con una agente de policía que, lejos de detenerla, la saluda cordialmente, en una suspensión simbólica del orden legal que convierte el acto vandálico en una fantasía emancipadora.

La directora del Museo Guggenheim Bilbao, Miren Arzalluz, junto al comisario Mikel Onandia, presentan ‘Ever is Over All’, la videoinstalación más icónica de la artista suiza Pipilotti Rist, reconocida como referente en el ámbito del videoarte. EFE/Luis Tejido

La flor como arma

Onandia ha explicado en rueda de prensa que la flor, asociada a la delicadeza y la fragilidad, se transforma aquí en un arma, un giro que abre la pieza a una lectura feminista vinculada a la tercera ola y al uso del humor, pero también a reflexiones sobre la propiedad privada y el espacio público.

El comisario ha recordado que la propia artista considera «reduccionista» limitar la obra a un mensaje feminista y ha subrayado su vigencia, al interpelar al cuestionamiento actual de los derechos y de la libertad de expresión a través del arte.

Los colores saturados, el ritmo pausado del montaje y la música suave -compuesta por Rist y el artista suizo/alemán Anders Guggisberg-, generan una atmósfera que atenúa la percepción de la violencia y enfrentan al espectador a una contradicción entre lo racional y lo emocional.

Arzalluz ha destacado que Rist inyectó al videoarte «el color, la música y el humor» y una mirada propia sobre el cuerpo femenino, y ha recordado que su nombre artístico «nace de unir su apodo, Lotti, con el personaje de Pippi Calzaslargas, una niña fuerte y desobediente».

El homenaje de Beyoncé

La directora ha señalado también que la obra obtuvo el Premio 2000, destinado a artistas jóvenes, en la 47ª Bienal de Venecia en 1997, galardón que le dio a la autora proyección internacional, y que Beyoncé le rindió homenaje en su álbum ‘Lemonade’ (2016).

Nacida en Grabs (Suiza) en 1962 con el nombre de Elisabeth Charlotte Rist, la artista se formó en el Instituto de Artes Aplicadas de Viena y en la Escuela de Diseño de Basilea, y entre 1988 y 1994 tocó la batería y el bajo en el grupo Les Reines Prochaines.

Su primera pieza monocanal, ‘I’m Not The Girl Who Misses Much’ (1986), anticipó un lenguaje que incorporaba al videoarte la estética del videoclip, la cultura popular y la tecnología.

Después de Venecia ha firmado instalaciones inmersivas como ‘Open My Glade’ (2000), proyectada en Times Square, o ‘Pour Your Body Out’ (2008), que ocupó el atrio del MoMA de Nueva York.

Representó a Suiza en la Bienal de Venecia de 2005 y en 2009 estrenó su primer largometraje, ‘Pepperminta’, y recibió el Premio Joan Miró.