Vitoria (EFE).- Vitoria ha convertido su Plaza de España en un escenario en el que se han juntado bailes polinesios, danzas vascas y chotis madrileños.
Cerca de seiscientas personas, en su gran mayoría muy jóvenes, han participado en este encuentro de 26 centros de danza de Vitoria que se han unido para celebrar el Día Internacional de la Danza, que se conmemora el 29 de abril pero que en la capital alavesa se ha retrasado por la celebración de San Prudencio la víspera.
El anfitrión de la jornada ha sido el Conservatorio Municipal de Danza José Uruñuela. Ha programado una propuesta diversa y multicultural de la que han disfrutado centenares de vitorianos.
Como es habitual, la jornada ha comenzado con barra clásica, pero pronto la diversidad ha sido la tónica de la mañana. Los movimientos al son de los acordes de piezas clásicas se han tornado en bailes eléctricos urbanos con ‘Someone to you’, de Banners.
Pero también ha habido tiempo para la exótica danza polinesia, para un simpático chotis a cargo de un grupo de chavales perfectamente ataviados, para el folclore georgiano o colombiano, para el swing y el country, y para escenografías típicas de ‘bollywood’.

La innovación también ha tenido su momento este domingo en Vitoria. Una actuación que ha fusionado las danzas vascas con el ballet clásico, el txistu y el tamboril con los tutús.
Una treintena de coreografías de casi una veintena de especialidades en una actividad también inclusiva, con la participación de una coreografía de la asociación Down Araba-Isabel Orbe y de Eginaren Eginez, cuyas mujeres han demostrado sobre el escenario que también se puede bailar en sillas de ruedas. EFE










