Bilbao (EFE).- Iñaki Williams, capitán del Athletic Club, ha lanzado un mensaje en sus redes sociales avisando que «lo mejor está por venir» para el conjunto bilbaíno.
Williams ha hecho público este mensaje tras marcar el gol de la victoria en Mestalla frente al Valencia que clasificó al equipo rojiblanco para las semifinales de la Copa del Rey.
«Lo necesitábamos. Lo necesitabais», subraya la publicación del mayor de los hermanos Williams.
Ilustra el mensaje con las fotografías de su grito de alegría tras marcar en Valencia y de la piña de los futbolistas en la banda del estadio.
Apoyo a Valverde
Después de esa celebración grupal Iñaki buscó a Ernesto Valverde para darle un significativo abrazo.
«No hace falta que diga lo importante que es, que ha sido y que seguirá siendo un entrenador como Ernesto para los jugadores y por supuesto para el Athletic», señaló.
Añadió que los jugadores están » al cien por cien con él» con su entrenados.

«Se merece todo nuestro respeto y sabe perfectamente que si nos pide chocarnos contra una pared, así lo haremos», recalcó Iñaki.
Esto un día después de que el propio presidente, Jon Uriarte, afirmara que Valverde «es la persona idónea para sacar adelante» al Athletic.
Casi nadie apostaba por la victoria cuando se anunció una alineación plagada de suplentes y algún debutante, como el central Iker Monreal.
El propio Iñaki y su hermano Nico salieron también reforzados con la victoria.
El internacional con Ghana, con casi 500 partidos como rojiblanco a sus espaldas, está viviendo quizás la temporada más complicada de las doce que acumula en el primer equipo.
La falta de acierto y los problemas físicos han lastrado al capitán y tanto él como Nico, muy limitado por una pubalgia, eran otros de los grandes señalados.
Ambos, por fin, recuperaron la sonrisa en Valencia.
Nico puso un balón de oro que remató a las redes Iñaki, una sencilla acción que coloca al Athletic a dos pasos de una nueva final de Copa.
Un partido que devuelve al entorno bilbaíno la ilusión de que sea también el preludio de algo más grande y el esperado punto de inflexión que saque a los rojiblancos de su depresión liguera. EFE