Oviedo (EFE).- El equipo de gobierno de Oviedo ha dado aprobado de forma inicial en solitario al presupuesto de este año, que asciende a 258,6 millones de euros, un 11,3 por ciento menos que el del pasado ejercicio y que contempla un plan de inversiones de 34 millones, entre críticas de la oposición a los «recortes» que plantea y por la demora con que han sido llevados al pleno para su debate.
Las segundas cuentas más altas de la historia del consistorio, solo superadas por las de 2023, han contado con el único apoyo de los concejales gobierno local del PP, mientras que el PSOE e IU-Convocatoria por Oviedo -que han presentado enmiendas a la totalidad- han optado por el rechazo y Vox por la abstención.
«Es un presupuesto riguroso, realista y equilibrado», ha afirmado la concejala de Economía, Leticia González, en la defensa de un documento que tiene como propósito «no dejar a nadie atrás», proteger a los más vulnerables, apoyar a las empresas y emprendedores y garantizar «un futuro próspero» para la capital.
En las cuentas figuran un montante de 69,5 millones de euros dedicado al capítulo de personal, otro de 118,1 millones para bienes corrientes y servicios y una petición de operación de crédito de 27,51 millones, inferior a 2023, por lo que se consigue «reducir el nivel de endeudamiento» y contar con unos arcas municipales «saneadas».
La edil de Economía ha asegurado que el presupuesto «atiende todas las demandas y necesidades de los ovetenses» y «consolidará el gran momento» que atraviesa la ciudad, en un escenario macroeconómico de incertidumbre en el que el Gobierno central no ofrece un «clima favorable» para la inversión.
Críticas por los «recortes»
El PSOE, que ha pedido la devolución de las cuentas, ha expuesto que el proyecto tiene defectos legales, al ser presentado fuera de plazo y porque la partida destinada al complemento específico supera el 30 por ciento establecido.
Para el edil socialista Javier Ballina es un documento de «recortes» que no se compromete de una manera activa con la creación de empleo de calidad y el pequeño comercio y que reduce partidas en materia de juventud.
Por su parte, el portavoz de IU-Convocatoria por Oviedo, Gaspar Llamazares, ha lamentado que el proyecto presupuestario no favorece la modernización de la ciudad ni apuesta por el liderazgo en materia social y sumirá al concejo en el «estancamiento».
«Se ha desaprovechado la ejecución de un proyecto de diálogo, porque se encierra tras los muros de la mayoría absoluta para imponer una determinada visión de Oviedo», ha apuntado.
El grupo municipal de Vox se ha abstenido en la votación, porque, aunque no es un presupuesto «manifiestamente malo» ni hace «seguidismo de las políticas de izquierdas», se trata de un «corta y pega» del anterior y tiene «bastantes defectos».
«La soberbia con que algunos de sus concejales actúan y se dirigen hacia Vox hace parecer que el rival somos nosotros. Y no, los rivales son el socialismo y el comunismo y prueba de ello es que habéis acogido alguna de nuestras sugerencias», ha dicho la edil Elena Figaredo, al equipo de gobierno. EFE