El ministro Ángel Víctor Torres en el Pozo Sotón. EFE/ Paco Paredes

Torres pide cuidar la «perla» de la democracia

El Entrego (San Martín del Rey Aurelio), 20 nov (EFE).- El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha asegurado este jueves, cuando se cumplen cincuenta años de la muerte de Franco, que la democracia es una «perla» que hay que cuidar, porque no se puede «bajar la guardia» ante la existencia de fuerzas «nostálgicas del totalitarismo».

Así lo ha manifestado con motivo de su participación en el homenaje y reparación a las víctimas republicanas asturianas de la guerra y la dictadura franquista que se ha celebrado en el emblemática explotación de carbón del Pozo Sotón y que ha contado con la presencia del presidente del Principado, Adrián Barbón, y la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, entre otras autoridades.

Durante la ceremonia, organizada por el Gobierno central y la Asociación Memorialista Asturias, se han entregado setenta títulos de reconocimiento y reparación personal.

«Que nuestra España nunca decaiga ni caiga y que nunca jamás olvide, porque memoria es democracia», ha reivindicado Torres, quien ha advertido de que «puede estar amenazada y lo está», en referencia a los «herederos de quienes nos arrebataron la libertad en 1936».

Honrar a los represaliados

Torres ha señalado que la muerte de Franco «fue el principio del fin de la dictadura», tras cuatro décadas «de ausencia de vida libre», por lo que ha destacado la necesidad de «honrar» y «reconocer» a aquellos obreros que sufrieron la represión, la cárcel o la muerte.

«Los trabajadores fueron los grandes olvidados. Sus historias se ocultaron, incluso, en el seno de sus propios hogares atenazados por el miedo», ha puesto de manifiesto el titular de Política Territorial y Memoria Democrática.

El ministro ha destacado la relevancia que tuvo el colectivo minero frente al franquismo, con sus huelgas y manifestaciones, y que fue un «ejemplo e inspiración para las organizaciones que plantaron cara al totalitarismo».

El Gobierno de España ha organizado este acto de reconocimiento y reparación «humilde» para intentar enmendar «demasiados años de olvido». «La democracia tenía una deuda con ustedes y era nuestra obligación saldarla».

«No estamos celebrando la muerte de nadie, estamos justamente celebrando el comienzo de lo que fue un tránsito que tuvo sus luces y sus sombras sin duda, pero que culminó como debía culminar que fue con la recuperación de la democracia, con la recuperación de las libertades y con el avance de los derechos», ha sostenido el ministro en declaraciones previas a los periodistas.

Torres ha recalcado la importancia de que los jóvenes que han nacido en la democracia «deben saber qué es lo que ocurre cuando la democracia se pierde».

El Principado, «del lado del recuerdo»

«Hoy hace cincuenta años, Franco murió en una cama del hospital. La desaparición física del dictador aceleró el tránsito hacia la democracia. Los pasos son conocidos y el resultado, también: los mejores años de libertades y derechos de la historia de nuestro país», ha puesto de manifiesto por su parte Adrián Barbón.

El jefe del Ejecutivo ha defendido la necesidad de «remover, para sacar a la luz, para recordar» porque no se puede «perder la memoria» tras cuarenta años de franquismo y de «mordaza». «El Gobierno del Principado está del lado del recuerdo».

Mirar «de frente» a la historia

Por su parte, Lastra, que ha asegurado que Asturias fue una tierra «que nunca agachó la cabeza», ha sostenido que el Gobierno está de lado de las víctimas y «seguirá estándolo», porque un «país es más fuerte y mejor» si honra a quienes «pagaron un precio insoportable por defender la libertad» y a quienes la dictadura «les arrancó años, familia y proyectos».

La delegada del Gobierno ha afirmado que afronta la muerte de Franco «no desde el rencor, sino desde la responsabilidad» de un país que «solo avanza cuando es capaz de mirar de frente a la historia». EFE