Oviedo (EFE).- El proyecto de Ley de Presupuestos del Principado para 2026 ha superado este viernes en el parlamento asturiano el debate de totalidad al quedar rechazas las tres enmiendas planteadas desde la derecha, con lo que las cuentas autonómicas para el próximo año han quedado fijadas ya en 6.993 millones de euros, 329 millones por encima del actual.
El de hoy ha sido el penúltimo paso para que estos presupuestos, los séptimos que va a sacar adelante de forma consecutiva el presidente Adrián Barbón, queden finalmente aprobados el 29 de diciembre en un pleno parlamentario en el que se podrán introducir cambios parciales, pero en el que no se podrá variar ya el monto global.
Ninguna de la tres enmiendas de totalidad presentadas por el PP, Vox y Foro salió adelante dado que PSOE, IU-Convocatoria por Asturies y la diputada del Grupo Mixto y portavoz de Somos Asturies, Covadonga Tomé, sumaron sus 23 votos para rechazarlas, frente a los 22 que suman los grupos de la derecha.
Tomé ya había anunciado el pasado 29 de noviembre que había cerrado su apoyo, imprescindible para que el Gobierno contase con la mayoría suficiente para aprobar las cuentas, al haber podido incorporar la mayor parte de sus propuestas en materia de salud , vivienda y universidad, entre otros capítulos.
El «diálogo constructivo» mantenido con Tomé durante estas semanas, «que ha permitido enriquecer el presupuesto» ha sido reconocido hoy por el portavoz del Gobierno y consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, que a su vez ha lamentado «la actitud de las derechas, que han dado la espalda por completo y no han aportado ni una sola medida».

Tampoco se han pronunciado ni opinado, ha añadido, sobre las medidas más destacadas del proyecto presupuestario, como la gratuidad de la universidad, la contratación de más 300 sanitarios y docentes para reforzar los sistemas públicos de salud y educativos o que se vayan a destinar diez millones más a prevención de incendios.
El próximo año el gasto social se situará en los 4.637 millones de euros, el 66,3 por ciento del total (240 millones más), y la inversión productiva alcanzará los 1.081 millones de euros, el 5,45 por ciento del presupuesto, a pesar de haberse reducido el peso de los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resilencia en 91 millones.
Los presupuestos también incorporan la rebaja fiscal aprobada el pasado 20 de noviembre por el parlamento autonómico (el impacto será de 38 millones) e introducen una nueva deducción de cien euros en el IRPF para personas celiacas, así como un aumento la destinada al primer hijo, que pasa de 500 a 600 euros con lo que, el total de las bonificaciones fiscales podrán alcanzar los 130 millones, según Peláez .
En su opinión, son unas cuentas que refuerzan el estado de bienestar, que apuestan por una fiscalidad justa, invierten en educación, sitúan a la vivienda como una prioridad, que nos preparan mejor para los azotes del cambio climático y que refuerzan la inversión productiva, en definitiva, «unos presupuestos pensados para la mayoría social».
Tras indicar que los presupuestos son la herramienta que convierte los «derechos en hechos y los compromisos en servicios públicos efectivos», el consejero ha señalado que la presentación de las enmiendas del PP y Vox «cumple con una tradición anual bien conocida», y que la de Foro, «aunque novedosa, era previsible ante el papel de gregario» de esas dos formaciones que ha decidido asumir su diputado, Adrián Pumares.
Impuestos «excesivos»
Tanto PP como Vox y Foro han centrado buena parte de sus críticas en la política fiscal del Gobierno, en unos «impuestos excesivos que no tienen ningún impacto real», en palabras del líder de los populares asturianos, Álvaro Queipo, para quien este proyecto presupuestario refleja «apatía y desgana absoluta».
En contraposición, ha planteado la necesidad de abordar una reforma fiscal que permita rebajar el IRPF y extender las bonificaciones en los impuestos de Transmisiones, Sucesiones y Actividades Económicas para «competir, generar oportunidades y empleo».

Para Vox, según su presidenta, Carolina López, su enmienda a la totalidad de los presupuestos autonómicos está más que justificada porque «normalizan el despilfarro, blanquean la incompetencia y alimentan una ideología que termina generando impunidad».
«Recaudar más para gastar más no es gobernar mejor», ha advertido López, quien ha denunciado que «crecen los millones y menguan los resultados y caen las inversiones» con una ejecución presupuestaria que es «un fracaso», mientras «el dinero para la maraña clientelar del PSOE se ejecuta en un plis plas».
El secretario general de Foro, Adrián Pumares, ha señalado que su decisión de enmendar por primera vez todo el texto presupuestario no ha sido improvisada u oportunista sino el resultado del análisis, lo más riguroso que ha permitido el «poco tiempo» disponible, que ha concluido en que hay «una falta de respuesta a la realidad social y económica de Asturias».
Defensa de lo público
La diputada del Grupo Mixto y portavoz de Somos, que ha dicho sentirse protagonista de las cuentas autonómicas que ha negociado con el Gobierno, ha justificado su rechazo a las enmiendas de la derecha porque su modelo «plantea hacer de Asturias una finca más al servicio de unos pocos privilegiados».
Desde Convocatoria por Asturies, Xabel Vegas ha criticado el intento de la derecha de bloquear los presupuestos autonómicos de 2026, que son los de «los derechos de los asturianos» y del «fortalecimiento del estado del bienestar».
La socialista Dolores Carcedo, también ha criticado la postura «repetitiva y apocalíptica» de PP, Vox y Foro frente a unas cuentas «equilibradas, equitativas y coherentes» que «consolidan las líneas que afianzan la transformación imparable de Asturias». EFE