Oviedo (EFE).- La sala tercera de la Audiencia de Oviedo ha suspendido el juicio a cinco procesados que se enfrentan a peticiones de penas de entre 7 y 21 años de prisión y multas individuales de 145,2 millones de euros por un alijo de 600 kilos de cocaína y un arsenal de armas localizados en 2022 en una nave de Siero tras una operación internacional en la que intervinieron agentes encubiertos.
El tribunal ha decidido suspender el juicio, que iba a comenzar hoy y prolongarse durante cinco sesiones, hasta el 6 de febrero, para garantizar el derecho a la defensa de una acusada que cambió recientemente de abogado y que tuvo acceso al sumario, de 8.000 folios, ayer mismo.
La sala no ha puesto nueva fecha para la celebración de la vista, aunque aseguró a las partes que intentará que el juicio se celebre lo antes posible a pesar de que tiene la agenda ocupada durante todo este año.
Otro de los abogados pidió también la suspensión al considerar que no se realizaron algunas pruebas solicitadas, como dos comisiones rogatorias a la justicia de Colombia, dado que su defendido es de esa nacionalidad, cuestión que el tribunal también va a estudiar.
La Fiscalía del Principado de Asturias solicita condenas de prisión que oscilan entre los 7 y 21 años de prisión y multas de 145,2 millones de euros para cada uno de los cinco procesados por delitos contra la salud pública, depósito de armas de guerra, tenencia ilícita de armas y organización criminal.
Los cinco fueron detenidos dentro de una operación policial iniciada a instancias de la Justicia de Estados Unidos para desmantelar una banda internacional de narcotraficantes que operaba principalmente entre Colombia y España y que culminó con la intervención de 2.600 kilos de cocaína, entre ellos los 600 que se localizaron en una nave de Siero.
El 30 de septiembre de 2022, la Fiscalía de Illinois (Chicago, EE. UU.) había solicitado la apertura de un procedimiento judicial en el marco de una investigación conjunta de la Policía Nacional y la policía colombiana, junto a agentes estadounidenses que había llevado meses antes a identificar a uno de los procesados como jefe de una organización radicada en Colombia dedicada al tráfico de drogas.
Las autoridades de Estados Unidos habían iniciado una operación encubierta y, tras lograr infiltrar a un agente en la organización, descubrieron que la banda pretendía trasladar unas dos toneladas de cocaína hasta España a través de una embarcación que recogería la droga en aguas internacionales.
1.340 paquetes
El 25 de septiembre de 2022, la organización entregó 67 bultos con 20 paquetes cada uno (un total de 1.340 paquetes) a los agentes infiltrados que se encontraban a bordo de un barco en aguas internacionales, cerca del Caribe, y tras ser transportada hasta San Juan (Puerto Rico), fue custodiada por agentes de Estados Unidos a la espera de los trámites para continuar con la operación en España.
Una vez autorizada la apertura del procedimiento judicial en España, la mayor parte de la droga fue transportada en avión desde Puerto Rico a Madrid, y el 5 de octubre, la Fiscalía Especial Antidroga autorizó la entrega controlada de 600 kilos de cocaína y la actuación de ocho funcionarios como agentes encubiertos, con el objetivo de identificar a los integrantes de la organización.
La droga fue trasladada hasta Madrid el 8 de octubre de 2022 vía aérea y permaneció bajo custodia policial a la espera de establecer contacto con los integrantes de la organización encargados de su recogida, custodia y distribución.
Según el relato de la fiscalía, en estos hechos, que llevaron a la introducción en España y la ocupación en Siero de 600 kilos de cocaína, tuvieron participación los procesados, que actuaron de forma jerárquicamente ordenada y de manera estable en el tiempo.
Además, en la nave industrial se localizó un arsenal de armas de guerra compuesto por fusiles de asalto, granadas, explosivos, lanzacohetes, silenciadores, armas cortas y cartuchería de multitud de calibres, entre otros dispositivos. EFE










