Oviedo (EFE).- La Consejería de Medio Rural y Política Agraria defenderá mañana en la Conferencia Sectorial de Pesca una aplicación «progresiva, flexible y adaptada a la realidad de la pesca de bajura del Cantábrico» de las nuevas obligaciones incluidas en el Reglamento Europeo de Control, que entró en vigor el pasado día 10.
En una jornada en la que el sector pesquero ha parado en protesta por la nueva normativa, el Ejecutivo autonómico ha hecho público un comunicado en el que asegura que trabajará para «garantizar una aplicación del reglamento que respete su espíritu, pero que sea realista, equilibrada y operativa».
La Consejería de Medio Rural, que comparte los objetivos del reglamento -reforzar la trazabilidad, mejorar el control, garantizar la seguridad alimentaria y combatir la pesca ilegal-, ha advertido de que la aplicación literal y sin adaptación de ciertas obligaciones, como la notificación previa de entrada a puerto con hasta cuatro horas de antelación o el registro de todas las capturas desde el kilogramo cero, «resultan muy difíciles de cumplir» para en Asturias.
Según Medio Rural, las características de la flota asturiana -mareas cortas, limitaciones tecnológicas a bordo, artes multiespecie y proximidad a puerto- hacen necesario ajustar determinadas obligaciones para evitar que una normativa concebida para otros segmentos «ponga en riesgo la rentabilidad, la actividad diaria y el relevo generacional».
El Principado ha recordado que ya trasladó durante la fase preparatoria del reglamento la necesidad de tener en cuenta las particularidades de la flota artesanal del Cantábrico y las dificultades reales para poner en marcha estas exigencias en embarcaciones de pequeño tamaño y mareas de corta duración. EFE