Rotonda de la carretera N-630 donde se produjo la detención del presunto parricida. EFE/ J.L.Cereijido/Archivo

La Fiscalía pide el ingreso en un psiquiátrico del hombre que decapitó a su padre en Asturias

Oviedo (EFE).- La Fiscalía ha solicitado que el hombre que decapitó a su padre en Ribera de Arriba (Asturias) en abril de 2024 y que después lanzó la cabeza de este contra varios coches ingrese en un centro especializado para ser tratado de los trastornos psiquiátricos que presenta durante un periodo de 30 años y 9 meses.

El Ministerio Público entiende que el hombre, que también intentó matar a dos conductores que pasaban por la rotonda a la que se trasladó con la cabeza de su progenitor tras cometer el crimen, sufrió un brote psicótico grave que le anuló totalmente su capacidad, ha informado esta martes la Fiscalía del Principado de Asturias.

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El Ministerio Fiscal ha presentado su escrito de conclusiones provisionales ante el Tribunal de Instancia número 3 de Oviedo a la espera de la fijación de la fecha para el juicio.

Los hechos ocurrieron sobre las 21:45 horas del 8 de abril de 2024, cuando el acusado, de 47 años y que convivía con su padre, de 74, le atacó primero con dos cuchillos de cocina y después con un hacha.

Tras decapitarlo, el hombre se dirigió a una rotonda cercana donde se abalanzó sobre cuatro coches y trató a matar a dos conductores para después empezar a pegar patadas a la cabeza de su padre y a lanzarla contra los vehículos que pasaban hasta que pudo ser reducido por agentes de la Guardia Civil.

Brote psicótico y agudo

La Fiscalía considera que el parricida cumple con los criterios diagnósticos de un trastorno esquizoide de la personalidad.

El día de los hechos y los días siguientes presentó un brote psicótico que requirió ingreso psiquiátrico urgente y contención mecánica hasta la remisión de la fase aguda y, aunque en la actualidad ha remitido como resultado del tratamiento farmacológico que recibe, persiste el trastorno esquizoide de la personalidad.

La Fiscalía apunta que ese brote psicótico grave y agudo provocó aquel día «una afectación completa de los factores que conforman la imputabilidad» e incide en que se trata de una patología crónica que puede cursar generando nuevos brotes, por lo que es imprescindible el control y tratamiento psiquiátrico.

Por ello, califica los hechos como un delito de homicidio, otros dos en grado de tentativa y uno más de atentado, con la eximente de anomalía psíquica y la exención de la responsabilidad criminal de alteración psíquica. EFE