Oviedo (EFE).- Un hombre ha aceptado este martes penas que suman siete años y medio de cárcel por grabar a mujeres mientras se duchaban en un centro social de Gijón.
El procesado, que es reincidente, será condenado por tres delitos de descubrimiento y revelación de secretos, según el acuerdo alcanzado este martes en la sección penal del Tribunal de Instancia de Gijón, plaza número 1, donde hoy estaba señalado el juicio.
La Fiscalía ha aceptado rebajar su petición inicial de 10 años y medio de cárcel (3 años y medio por cada uno de los tres delitos) al reconocer la atenuante de reparación del daño al haber ingresado el acusado parte de la indemnización de 4.000 euros a las víctimas.
El procesado, que es reincidente porque ya fue condenado por hechos similares cometidos en Oviedo en 2022, también deberá pagar una multa de 2.160 euros.
Móvil camuflado en una mochila
Los hechos se produjeron el 29 de octubre de 2024, cuando el acusado, de 43 años, en la zona de aseos femeninos de un centro social de Gijón destinado a la asistencia de personas adultas vulnerables o con riesgo de exclusión, colocó de manera disimulada, en el suelo, una mochila que contenía en uno de sus bolsillos un teléfono móvil camuflado con una malla tipo calcetín y cinta aislante.
Ese día logró grabar a una mujer, desnuda, tras lo cual -cuando las circunstancias se lo permitieron- recogió la mochila y guardó la grabación en el terminal.
Al día siguiente hizo lo mismo, y una tercera vez el 1 de noviembre, grabando cada día a una mujer mientras usaban las duchas.
El acusado conservó las grabaciones hasta que, el 12 de noviembre, perdió el teléfono en la calle, lo que permitió que la Policía lo incautase y descubriera las grabaciones. EFE