Oviedo (EFE).- El Gobierno del Principado ha celebrado este martes las nuevas medidas de protección al acero adoptadas desde Europa en al considerar que fijan las condiciones para que el sector siderúrgico desarrolle en la comunidad nuevos proyectos industriales «con garantías».
El Ejecutivo asturiano ha hecho esta valoración después de que la Unión Europea haya acordado nuevas normas para reforzar la protección de su industria siderúrgica frente al exceso de capacidad global y el desvío de importaciones hacia el mercado comunitario, tras un acuerdo político alcanzado la pasada noche entre el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo.
El reglamento, que no menciona a China pero se enmarca en el exceso de capacidad del gigante asiático, reducirá las cuotas de importación y elevará aranceles.
El Gobierno del Principado considera que el acuerdo alcanzado en las instituciones comunitarias para establecer un nuevo marco de salvaguarda para este ámbito económico constituye «una decisión política de gran calado», ha informado el Ejecutivo asturiano en un comunicado.
Autonomía y seguridad
El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, ha incidido en que el acuerdo «supone un mensaje claro», que «la siderurgia es y seguirá siendo un sector estratégico para Europa, para su autonomía industrial, su seguridad económica y su transición ecológica».
Para el Ejecutivo autonómico, el núcleo del acuerdo supone «un acierto total» porque la reducción de aproximadamente un 47 % de los contingentes de importación respecto a las cuotas de 2024, junto con el aumento del arancel fuera de contingente hasta el 50 % «lanzan una señal inequívoca a los mercados internacionales», que «Europa no renuncia al comercio, pero exige competencia leal y basada en normas».
El Gobierno del Principado ha recodado que ArcelorMittal opera desde Asturias «bajo estándares laborales, ambientales y energéticos exigentes, por lo que este nuevo sistema corregirá los desequilibrios que hasta ahora penalizaban a los productores europeos frente al acero importado a precios artificialmente bajos».
En este sentido, ha destacado que la introducción del criterio de “fundición y vertido” supone un avance relevante, al permitir identificar la procedencia real del acero y su trazabilidad desde el origen, con lo que se evitará la entrada en Europa de acero de terceros países mediante transformaciones mínimas. EFE









