Oviedo (EFE).- El presidente del PP de Asturias, Álvaro Queipo, ha emplazado este miércoles al jefe del Ejecutivo asturiano, Adrián Barbón, ante el pleno del parlamento autonómico a plantearse la dimisión por una actuación «mezquina», «negligente» y «miserable» en relación al informe de la Inspección General de Servicios sobre el accidente en la mina de Cerredo que costó la vida a cinco trabajadores.
Queipo ha hecho este emplazamiento durante el turno de preguntas al presidente en el que ha pedido a Barbón explicaciones sobre si podía haberse evitado el siniestro si la administración no hubiese actuado de manera «negligente», una cuestión sobre la que también se ha interesado Vox, que se ha sumado a la petición de dimisión del jefe del Ejecutivo por las responsabilidades que se derivan del informe.
El dirigente popular ha recordado que el documento constata el desmantelamiento del servicio de seguridad minera, la utilización de los proyectos de investigación complementaria (PIC) para la extracción de mineral sin cobertura legal, la recepción de denuncias que se facilitaron a los infractores y los avisos que se realizaban de las inspecciones a realizar. «Supieron que querían extraer carbón y lo ignoraron», ha dicho.
A su juicio, los responsables que gestionaba el Servicio de Minas -Enrique Fernández, ahora presidente de Hunosa, y Nieves Roqueñí, presidenta del Puerto de Gijón- fueron «premiados» por su gestión con esos cargos y ya deberían estar cesados «y usted si tiene un poco de altura política debería plantearse su dimisión» tras utilizar «como escudo humano» a la ex consejera de Industria, Belarmina Díaz.
Según Queipo, el «pacto de sangre» que Barbón afirma tener con la familia minera decae cuando llega el momento de asumir las responsabilidades políticas por la actuación de su Gobierno, «una negligencia que le va a acompañar siempre», de forma que lo que le preocupa es «tapar la verdad» al oponerse inicialmente a una comisión de investigación y negarse a una comparecer en un pleno monográfico.
Huida «hacia delante»
El comportamiento del jefe del Ejecutivo es además «mezquino» al intentar «hacerse la víctima» después de dos siniestros en la misma mina -el primero en 2022- con seis muertos y un herido y que ahora busque «un cabeza de turco» en el que derivar responsabilidades que se ha preguntado si finalmente atribuirá a algún funcionario o al actual consejero de Industria.
Según Queipo, con su huida «hacia delante», Barbón ha tenido además una actitud «miserable» al acusar al PP de defender a la empresa Bleu Solving, que gestionaba la explotación de Cerredo. «Ni defendemos ni vamos a defender a una empresa cuya actividad era ilegal y va a ser juzgada y que hizo lo que hizo por la negligente actuación del Gobierno que usted preside», ha advertido.
Para el líder del PP, si los socialistas asturianos estuviesen en la oposición estarían llamando «asesinos» a los responsables de un gobierno que hubiese actuado como el de Barbón como hace el PSOE en otras comunidades, ha afirmado Queipo antes de garantizar que nunca realizará esa afirmación.
Vox reclama la dimisión «tras un año ganando tiempo»
«Háganos un favor y dimita por que, con su pasotismo, ha fallado usted a los seis fallecidos, a sus familias y a todos los asturianos», ha señalado a Barbón la portavoz de Vox, Carolina López, tras acusarle de haber dedicado el año transcurrido desde que se produjo el siniestro a «ganar tiempo» a base de titulares y discursos «vacíos» en los que aseguraba querer «llegar hasta el final» para conocer lo sucedido.
A su juicio, pese a su «pacto de sangre» y sus «ocho apellidos mineros», el jefe del Ejecutivo ni ha buscado la transparencia ni ha trabajado para conocer la verdad después de intentar frenar la comisión parlamentaria de investigación sobre el accidente dado que no tiene interés en que se conozcan «los vínculos de su Gobierno» con el entramado de empresas familiares que explotaba el yacimiento de Cerredo.
Según la portavoz de Vox, a la Inspección General de Servicios que hizo el informe sobre el Servicio de Minas le corresponde analizar el funcionamiento interno de la administración, pero no señalar responsables políticos y el presidente intenta ahora convertir un fallo político en administrativo y deja a los funcionarios «a los pies de los caballos» al confirmarse el fallo «sistemático» en el control de la actividad extractiva.
«Ahora ya no es caiga quien caiga, ahora es vamos a ver qué ha sucedido», ha apuntado López, que ha criticado además que un informe elaborado en 2021 «en la misma línea» que el conocido ahora acabó «en el mismo cajón que el del coste real de la oficialidad o los mensajes de la amiga de Ábalos». EFE









