José Manuel Pérez (i), este viernes durante el acto de toma posesión como presidente del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno de Asturias, acompañado del presidente del Principado, Adrián Barbón (d). EFE/Paco Paredes

El Consejo de Transparencia actuará con integridad y al servicio de la ciudadanía

Oviedo (EFE).- El nuevo presidente del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno del Principado de Asturias, José Manuel Pérez, se ha comprometido este viernes durante su toma de posesión a ejercer el cargo en este órgano desde «la transparencia y la integridad» para ponerlo al servicio de la ciudadanía.

El hasta ahora letrado de la Junta General ha prometido su cargo en un acto en el que ha participado el presidente del Principado, Adrián Barbón, y el del parlamento asturiano, Juan Cofiño, así como representantes de los grupos políticos de la Junta General.

El Consejo de Transparencia es un ente público con personalidad jurídica cuya creación se acordó a finales de 2018 para promover la transparencia de la actividad pública, velar por el cumplimiento de las obligaciones de publicidad activa, salvaguardar el ejercicio del derecho de acceso a la información pública y garantizar la observancia de las disposiciones en materia de buen gobierno y grupos de interés.

Pasados más de siete años desde entonces se ha activado, después de que todos los grupos, salvo Vox, propusiesen como único candidato a Pérez, que ha asegurado que la nueva fase que emprende al frente de este órgano es «exigente e ilusionante», con el objetivo de ponerlo «al servicio de la ciudadanía».

Pérez también ha agradecido a los miembros del parlamento asturiano el apoyo prestado durante su trabajo en el servicio jurídico de la cámara.

Reaccionar ante la devaluación democrática

Por su parte, Barbón ha reivindicado la importancia que tiene para la democracia asturiana la puesta en marcha del Consejo de Transparencia en un momento en que los «golpes de las dictaduras y el avance del autoritarismo en todo el mundo son una realidad que no se puede obviar».

Ante esta «devaluación» que sufre este sistema, no de manera «formal, pero sí estructural», el presidente del Principado ha asegurado que los demócratas tienen que «reaccionar».

«La democracia si no se riega es como las plantas, acaba muriendo. Son estructuras de madera que parece que son firmes, pero si las tocas, la polilla ha hecho efecto y ya no tiene fortaleza», ha advertido el jefe del Ejecutivo asturiano.

En este punto, ha asegurado que el reto del Consejo de Transparencia es que Asturias «quede a salvo» de esa tendencia existente en varias partes del mundo» de «destrucción» del sistema democrático.

«Que en Asturias nunca haya tentación de vulnerar la democracia, como ocurre en otros lugares», ha insistido Barbón.

Colaboración con el Gobierno asturiano

Tras ofrecer al presidente de este órgano la «plena colaboración» del Gobierno del Principado, ha recalcado que la «transparencia es una obligación», como, a su juicio, ha demostrado el Ejecutivo haciendo público el informe de la Inspección General de Servicios sobre el funcionamiento de la administración tras el accidente de la mina de Cerredo.

«La transparencia es apostar por que los políticos no solo tengamos los bolsillos de cristal, sino también que nuestras acciones y nuestros comportamientos se correspondan en público con lo que hacemos y decimos en privado», ha apuntado.

Por su parte, el presidente de la Junta General ha reivindicado el papel que ejercerá el Consejo de Transparencia de manera «eficaz y eficiente» mediante una respuesta «rápida» y «sin gran coste» para la administración pública.
Su máximo responsable, según Cofiño, «va a saber hacerlo porque su trayectoria le avala». EFE