Oviedo (EFE).- La Fiscalía del Principado de Asturias solicita 23 años y medio de prisión para el acusado de atropellar mortalmente con un coche robado a un guardia civil de tráfico que escoltaba con su motocicleta una prueba ciclista el 1 de abril de 2023.
El procesado, que una hora antes del atropello mortal había intentado matar con un hacha a un hombre que le había acogido días antes en su casa, está acusado de un delito de homicidio por imprudencia grave, un delito de homicidio en grado de tentativa, un delito de lesiones, un delito leve de daños, un delito de robo de uso de vehículos a motor, un delito de abandono del lugar del accidente, un delito de resistencia grave a agentes de la autoridad y dos delitos leves de lesiones.
Además de la pena de prisión, la Fiscalía, que ha presentado su escrito de conclusiones provisionales, interesa que el abono de indemnizaciones por cerca de 300.000 euros.
El procesado, que ahora tiene 31 años, conducía un coche robado cuando colisionó frontalmente con la moto del agente y, según el Fiscal, acababa de intentar matar a un hombre con un hacha tras una discusión en el interior de una vivienda.
Según el relato de la Fiscalía, los hechos comenzaron sobre las 17:00 horas de aquel día, cuando el acusado estaba en Pravia en la vivienda de un hombre que le había acogido hacía unos días y en un momento dado comenzó una discusión.
En el trascurso de la discusión, el procesado llegó a atacar con un hacha al hombre, que pudo escapar a la calle mientras era perseguido por el agresor.
Durante la persecución, el acusado golpeó a otro vecino del pueblo, mientras otra persona le gritó que iba a llamar a la Guardia Civil, lo que le llevo a huir del lugar.
«Con desprecio» hacia las personas
Para ello, le robó el coche al hombre al que había intentado matar tras coger las llaves de la vivienda, y se dirigió con el vehículo hacia Grullos, concejo de Candamo, por la carretera AS-236, a cuyo paso por la localidad de Beifar estaba cortada con ocasión de la prueba deportiva ‘Santiago Santana’.
«Con manifiesto desprecio» hacia las personas, el acusado mantuvo la conducción a unos 90 kilómetros por hora sin hacer caso a las indicaciones del personal de seguridad y de los agentes que se encontraban en el lugar para que detuviera la marcha.
Finalmente, el procesado colisionó frontalmente contra la motocicleta oficial que conducía un agente, de 49 años, que falleció a causa del impacto.
El acusado abandonó inmediatamente el lugar, pero fue detenido dos horas más tarde en la ribera del río Nalón. EFE










