Oviedo (EFE).- La Policía Nacional ha desarticulado una red de tráfico de armas en Asturias en una operación en la que han sido detenidas cinco personas e intervenidas 53 armas de fuego, entre ellas un subfusil de guerra y otras camufladas, además de piezas históricas como monedas romanas y objetos de origen egipcio y precolombino.
El principal investigado, que ha ingresado en prisión provisional, utilizaba un trastero en el barrio gijonés de Laviada como taller clandestino para fabricar y reparar el armamento, ha informado este martes la Jefatura Superior de Policía de Asturias.
A los detenidos en la denominada operación ‘Storages’, desarrollada por las Brigadas de Información de Oviedo y Gijón en coordinación con la Comisaría General de Información, se les considera responsables de los delitos de tráfico de armas, depósito de armas, depósito de armas de guerra, depósito de municiones, tenencia de explosivos y tenencia ilícita de armas prohibidas.
La investigación se inició en agosto del pasado año tras detectarse la actividad de un individuo asentado en el barrio gijonés de Laviada, que estaría utilizando un trastero de su propiedad como taller clandestino para la reparación, modificación, fabricación y distribución de armas de fuego.
Durante ocho meses de pesquisas, los agentes constataron que el principal investigado, con antecedentes por hechos similares, permanecía largos periodos en el interior del local, donde empleaba maquinaria especializada, como un torno profesional y equipos de soldadura industrial.
Asimismo, realizaba la recarga de cartuchería metálica al disponer de herramientas específicas y de pólvora y vainas, y se dedicaba a la compraventa de munición al margen de los cauces legales establecidos.
La larga investigación permitió a la Policía Nacional identificar a varios proveedores y clientes del entramado.
Nueve registros domiciliarios
Con autorización judicial del Juzgado de Instrucción número 4 de Gijón, se practicaron nueve registros domiciliarios en las localidades de Oviedo y Gijón.
Además de las 53 armas de fuego se intervinieron 9.000 cartuchos de distintos calibres, pólvora, componentes esenciales para la fabricación de armas y diversas armas prohibidas, además de 10.000 euros.
Entre el material incautado destaca un subfusil de guerra, así como bastones-pistola y bastones-estoque, que ocultan en su interior mecanismos de disparo o armas blancas.
Además, en uno de los registros realizados en Gijón se localizaron diversas piezas que podrían estar integradas en el Patrimonio Histórico Español, entre ellas ánforas, lámparas de aceite, monedas de época romana, puntas de flecha y objetos de origen egipcio y precolombino. EFE









