Oviedo (EFE).- El presidente del Principado, Adrián Barbón, se ha mostrado convencido de que los siete años que lleva al frente del Ejecutivo asturiano han marcado una etapa de transformación y resurgir que están permitiendo construir un nuevo paisaje económico, con casi 20.000 parados menos y 40.000 cotizantes más.
El aumento de la población, del producto interior bruto, de creación de empresas y de centros de I+D+I o de las conexiones aéreas y la bajada del desempleo y de la deuda viva son algunos de los datos que ha esgrimido el presidente asturiano a la hora de afirmar que su gobierno «siembra futuro» y antepone los intereses a cualquier otro.
También ha destacado el aumento de la inversión destinada a sanidad, educación, servicios sociales, prevención de incendios o vivienda al hacer balance en una rueda de prensa de los logros alcanzados desde que accedió a la presidencia en julio de 2019.
Barbón ha reconocido que se cometieron errores en tramitaciones administrativas y de algunas obras que no han tenido la agilidad deseada, aunque no concretó ningún caso, algo que sí hizo al señalar que también se habían desbloqueado proyectos como los polígonos industriales de Bobes y la Zalia, entre otros.
La tarjeta Conecta se rebaja a 20 euros
Ha destacado la fuerza que mantienen sectores como el de la energía eólica, la construcción naval, la industria alimentaria y defensa, además del turismo, la entrada en funcionamiento de la variante ferroviaria de Pajares y el éxito de la tarjeta Conecta que, según ha anunciado, rebajará su tarifa de forma extraordinaria de 30 a 20 euros entre septiembre y fin de año para favorecer el ahorro de las familias.
En materia social, ha señalado que una mejora del estado de bienestar requiere de una financiación justa, y que por eso Asturias se ha plantado ante el modelo que propone ahora el Gobierno central, que se está mejorando la gestión de la dependencia y que confía en que las listas de espera sanitaria se reduzcan con los acuerdos que se están alcanzando con los profesionales.
La red autonómica de escuelas infantiles, la gratuidad de los estudios universitarios, el pacto rural, la lucha contra el cambio climático, el impulso dado a la vivienda pública también han sido mencionados por Barbón, para quien Asturias también ha ganado en libertad y derechos, así como en «orgullo de identidad» durante este periodo.
«Este gobierno progresista, de unidad y reformista hace de Asturias su bandera» y ha antepuesto sus intereses a cualquier otro, ha afirmado Barbón, antes de asumir que los tres momentos más difíciles que ha vivido en las dos últimas legislaturas han sido la pandemia de covid, el accidente minero que costó la vida a cinco trabajadores en Cerredo y las últimas oleadas de incendios forestales.
Pactos, primarias y elecciones
Tras asegurar que cree que se está siguiendo el «camino correcto para el resurgir de Asturias», ha afirmado que los desencuentros que se dan en el seno del gobierno entre el ala socialista e IU son normales porque son partidos y proyectos políticos diferentes y con planteamientos distintos, pero que esos desencuentros se están superando con «diálogo, diálogo y diálogo».
Barbón ha anunciado también que la reunión de la comisión del pacto de gobierno se reunirá antes de septiembre para evaluar qué puntos del acuerdo se han ejecutado desde que se firmó hace tres años.
Para Barbón, la izquierda tiene la «enorme responsabilidad de ser útil a la sociedad» si no quiere que siga creciendo la antipolítica, y el PSOE también tiene que ser consciente de que de cara a las próximas elecciones autonómicas y municipales, en las que «el viento viene de frente», debe elegir a candidatos que sumen y sean capaces de movilizar más votos.
Barbón ha dejado caer que en septiembre hará el anuncio oficial de que será el candidato a la presidencia de la autonómicas del próximo año ya que, en su caso, al estar en ejercicio, no debe someterse a primarias, salvo que el 40 por ciento de los militantes lo pida y, de momento, según ha añadido, no le consta que nadie lo haya hecho.
Al ser preguntado si teme que los escándalos que salpican al PSOE puedan dificultar su reelección, Barbón ha asegurado que confía en el pueblo asturiano, que cada vez vota más a la persona y no a una ideología, y en las encuestas que reflejan una «diferencia abrumadora» a su favor respecto al posible candidato del PP, Álvaro Queipo.
«El lunes cumplo siete años de presidente con la misma ilusión, unos kilos menos y más experiencia que, en una situación tan cambiante como la actual, es más necesaria que nunca», ha afirmado el presidente, que a partir de mañana se tomará diez días de vacaciones. EFE










