Oviedo (EFE).- Siete bomberos, un mando y un experto en situaciones de riesgo y estrategias en la interfaz urbano-forestal del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) se han sumado a las labores de extinción de los incendios que afectan a Ávila, Madrid y Toledo, que han arrasado ya más de 75.000 hectáreas y han obligado a confinar o evacuar a cerca de 90.000 personas.
Además de los medios humanos, Asturias ha aportado una autobomba , un camión nodriza y dos todoterrenos a los equipos de extinción que hay desplegados en las tres provincias, ha señalado este lunes el portavoz del Gobierno autonómico, Guillermo Peláez, en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del consejo de Gobierno.
En nombre de la comunidad, Peláez ha trasladado su solidaridad con los afectados «por estos terribles incendios» y ha lanzado un mensaje de ánimo para todos los que están participando en las labores de extinción, entre los que hay equipos de muchas comunidades autónomas y de otros países europeos.
Peláez ha incidido en Asturias se conoce bien la realidad de los incendios, una problemática ante la que, según ha añadido, es «preciso anticiparse y tomar medidas preventivas».
El portavoz del Gobierno ha recordado que este año Asturias ha destinado cien millones de euros de su presupuesto autonómico a labores de prevención, extinción y recuperación de zonas afectadas por el fuego, así como a la protección de la interfaz urbano forestal de núcleos rurales.
Asimismo, ha señalado que desde Asturias se lleva ya mucho tiempo reivindicando la necesidad de afrontar una gran pacto de estado en materia de incendios forestales. EFE










