Oviedo (EFE).- Indra ha suscrito este martes acuerdos de colaboración con 23 empresas, en su mayoría pymes que cuentan con prefinanciación concedida por el Ministerio de Defensa para participar en proyectos de innovación y modernización de las Fuerzas Armadas, que se suman a las 140 alianzas suscritas el pasado año para asegurar la cadena de suministro en este área, que en un 80 por ciento ya es de origen nacional.
La firma ha tenido lugar durante el III Encuentro del Ecosistema de la Industria Nacional de Defensa-INDRA, acto que se ha celebrado en la antigua Fábrica de Armas de Oviedo y que ha contado con la participación de la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, y del presidente de la multinacional española, Ángel Escribano.
El acto, que ha reunido a directivos de 326 empresas y centros tecnológicos de nueve comunidades autónomas que forman parte del llamado Corredor Norte, además de autoridades regionales y locales, busca fortalecer los lazos entre compañías españolas del sector de la defensa y establecer las bases para intensificar su incorporación a los Programas Especiales de Modernización (PEM).
Más de 12.600 millones de inversión
Asturias lidera trece proyectos que Indra capitanea en el Corredor Norte, del que también forman parte Galicia, Cantabria, País Vasco, Castilla y León, Navarra, La Rioja, Aragón y Cataluña y que, según ha resaltado la secretaria de Estado, pondrán a disposición de la industria más de 12.600 millones de euros en los próximos diez años.
«Ése es el compromiso del Gobierno con Asturias y el Corredor Norte», ha afirmado Valcarce, que ha incidido en la necesidad de contar con más capacidad para producir vehículos terrestres y carros de combate, pero también de «dar un gran salto en el ámbito de la ciberdefensa», drones y sistemas antidrones «que puede impulsarse desde aquí».
Ha añadido que Defensa dará prefinanciación a las 23 empresas con presencia en el Corredor Norte que han suscrito hoy su alianza con la multincional tecnológica española en un acto que tiene mucho de simbólico, pero que «supone un cambio de paradigma» para que empresas como Indra sean tractoras, generen más capacidades industriales, se refuerce la cadena de valor y puedan acelararse las entregas de todos los sistemas que necesitan las Fuerzas Armadas.
El esfuerzo inversor del Gobierno debe traducirse en «innovación, empleo cualificado y autonomía estratégica del país» ha subrayado Valcarce, antes de incidir en que al igual que en 2025 se destinaron 34.000 millones a Defensa, el 2 por ciento del PIB, este año se mantendrá el mismo porcentaje, con lo que la inversión será aún mayor en un momento en el que se van a lanzar «grandes proyectos de sostenimiento integral de las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas».
Más producción y empleos cualificados
El presidente de Indra ha afirmado que es importante que las Fuerzas Armadas tengan sus productos y sistemas porque eso abrirá puertas a la exportación y a seguir creciendo y creando empleos de alto valor añadido porque, en su opinión, la industria de la defensa española no está por debajo de la de otros países, aunque «sí en tomar la decisión para estar al mismo nivel».
El consejero delegado del grupo, José Vicente de los Mozos, ha precisado que ya se han creado 3.000 empleos en este campo y que se van a generar 2.000 más al multiplicar por cuatro la huella industrial de la compañía, que pasará de los 35.000 metros cuadrados en 2024 a más de 140.000 en 2027.
La producción se ha multiplicado dos veces y media desde 2024 y hay centros que trabajan ya a tres turnos, ha añadido el directivo de Indra, que ha explicado que el grupo pretende abrir una segunda fábrica en Asturias, otra en Córdoba y una en Estados Unidos y tomar el liderazgo en temas como los drones y los sistemas antidron, por lo que «hay mucho trabajo por hacer».
En 2025, la tecnológica española facturó 5.457 millones, un 12,7 % más que en 2024, empujado por el área de defensa donde incrementó su cifra de negocio un 36 %, y obtuvo un resultado neto de 436 millones, un 57 por ciento más.