Santander (EFE).- Varios colectivos que se oponen al teleférico que se pretende construir en Vega de Pas se han concentrado en La Braguía para protestar por este proyecto.
Lo consideran «un sinsentido» y piensan que tendría «un impacto tremendo».
Han anunciado que lo van a combatir «hasta las últimas consecuencias», incluso con acciones judiciales.
El proyecto, que impulsa el Gobierno de Cantabria y que se quiere sacar adelante con una fórmula público-privada, salió a finales de enero a información pública en el Boletín Oficial de la comunidad autónoma junto al estudio de impacto ambiental.
Varios colectivos liderados por la asociación La Velorta han organizado una marcha y se concentran en el Mirador de la Braguía contra este teleférico.
Los convocantes denuncian la «falta de transparencia» con que se impulsa este proyecto, que además creen que es incompatible «con un modelo de vida local sostenible».
Denuncian «la afección y el impacto irreversibles», el «sospechoso» modelo de concesión y «la falta de un proyecto económico que asegure la viabilidad», con cifras «más que poco realistas».
«Estos proyectos no aportan nada al tejido social del territorio, y tampoco al tejido económico, ya que los otros ejemplos que tenemos en Cantabria generan pérdidas a esas empresas privadas que los emprenden, que luego son sufragadas de forma directa o indirecta con dinero público», dice Marina Sáinz de la Maza, de la asociación La Velorta y portavoz de la protesta.
«El impacto es tremendo»
Subraya que «el impacto también sería tremendo».
«En esas especulaciones de cifras que llevan a cabo estiman que habría 2.000 visitantes diarios en verano en un pueblo de 700 personas. Sería más que triplicar la población, sumándole el turismo habitual que ya existe, y eso colapsa servicios, colapsa carreteras y, por encima de todo, disuelve la identidad de este lugar tan característico, los Valles Pasiegos», afirma la portavoz.
Para los colectivos convocantes, Vega de Pas «necesita otras cosas más realistas para sobrevivir y no un teleférico que no va a traer gente un lunes de enero».
Esta acción la ha coordinado la asociación la Velorta, radicada en los Valles Pasiegos, pero se han sumado otros colectivos sociales, culturales o de protección del territorio, como ARCA, Cantabria No Se Vende, o movimientos antieólicos como Son Gigantes, por ejemplo.
Hasta el final
Estas entidades piensan presentar alegaciones al proyecto y están dispuestas a «ir hasta las últimas consecuencias», incluso recurriendo a la Justicia.
Consideran que «el proyecto está hecho de una forma totalmente chapucera, saltándose la ley ambiental, saltándose la ley de transporte público por cable, y saltándose la ley de patrimonio de Cantabria».
«Esto a grandes rasgos nos parece más que suficiente para paralizar un proyecto», añade la portavoz.
Remarca que el teleférico «es un sinsentido» y lamenta que» la gente de la Vega de Pas no ha sido informada de lo que va a implicar».
«Tenemos un convencimiento fuerte de que este proyecto se basa en fraude de ley», concluye.