Cerqueros desembarcan en el puerto de Santoña las primeras capturas de la campaña de la anchoa que se subastan en Cantabria. EFE/Miguel Ramos

Los puertos cántabros subastan las primeras anchoas de la costera

Miguel Ramos | Santoña (EFE).- Las primeras anchoas de la temporada han llegado a los puertos pesqueros de Cantabria, donde se han subastado a 3 euros, con ejemplares «pequeños», en el inicio de la costera de esta especie, que tendrá su mejor momento en los próximos dos meses.

Las lonjas de Santoña y Laredo han subastado unos 21.000 kilos de bocarte (anchoa) en Cantabria, en una temporada que no ha hecho más que empezar esta semana.

Cinco cerqueros han desembarcado en Santoña unos 13.000 kilos de anchoa de calidad aceptable para el mercado de consumo fresco y, en Laredo, otro barco ha cubierto el cupo completo de 8.000 kilos permitidos.

La práctica totalidad de esas capturas proceden de aguas del País Vasco, salvo un buque que ha largado a la altura de Santander.

El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Santoña, Miguel Fernández, ha explicado que, por el momento, la anchoa es de «tamaño pequeño» porque se trata de pescado de abra, que está presente todo el año en la costa.

Cerqueros desembarcan en el puerto de Santoña las primeras capturas de la campaña de la anchoa que se subastan en Cantabria. EFE/ Miguel Ramos

«Estamos a primeros de marzo y hay que tener en cuenta que para la costera hay que esperar a abril o mayo, que es realmente donde el bocarte tiene calidad y tamaño», ha precisado.

Sobre el precio de venta en lonja, Fernández ha señalado que es «más o menos parecidos» al que se han registrado en las cofradías vascas.

Allí la práctica totalidad de la flota de cerco del norte peninsular se centra en buscar los bancos de bocarte que, por el momento, son escasos en contraste con la sardina, que sí es abundante y se puede capturar en la zona francesa.

Si no hay cambios, los buques cántabros permanecerán en esa zona del este hasta el viernes cuando, previsiblemente, regresen a sus bases para descansar el fin de semana y a la espera de que el pescado aparezca ya en grandes cantidades por áreas cercanas.