Santander (EFE).- El nuevo Museo de Arqueología y Prehistoria de Cantabria (Mupac) muestra ya su perfil de edificio singular en el centro de Santander con el 65 por ciento del proyecto ejecutado: 35,6 millones invertidos de los 54,9 previstos.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha visitado este martes las obras del edificio que se está levantando en Puertochico, junto al consejero de Cultura, Luis Martínez Abad; el director del Mupac, Roberto Ontañón y Mara Partida, arquitecta autora del proyecto junto a Héctor Mendoza.
La futura gran plaza pública en la entrada del edificio, la tercera planta, en la que se desplegará la colección permanente; la quinta planta, que acogerá exposiciones temporales y una terraza panorámica de 300 metros cuadrados, han sido las paradas del recorrido por la obra, que estará acabada para final del año, aunque el museo no abrirá sus puertas hasta 2027.
Según la presidenta, las obras avanzan «a muy buen ritmo», incluyendo los dos modificados del proyecto que han sido necesarios «tras las prisas» de la legislatura pasada y «ya se empieza a percibir el resultado final». «Impresiona y va a sorprender», ha augurado.
Un diseño espectacular
Como ha recordado, a diferencia de los otros dos grandes museos en obras en la capital cántabra, Faro Santander y la sede asociada del Reina Sofía, el Mupac es un edificio «de nuevo cuño, moderno y funcional, con un diseño espectacular» y dotado de todos los servicios de «un gran museo del siglo XXI».
Ya es visible también otro de sus elementos singulares, las grandes vigas de madera de la quinta planta, que han sido fabricadas por una empresa cántabra, Yofra, de Marina de Cudeyo, con una tecnología «alternativa, sostenible y de vanguardia», ha destacado.
La previsión es cerrar la envolvente del edificio durante el primer trimestre del año y después llegará el momento de empezar a instalar el proyecto museográfico, que ya está diseñado y se licitará esta primavera.

El edificio tiene una superficie de 11.000 metros cuadrados, de los que 4.000 serán espacios expositivos y parte se dedicará a sede del Gobierno de Cantabria.
La idea es que se traslade la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte además de otros servicios, que se determinarán más adelante, y, según Buruaga, que la mudanza tenga lugar después del periodo electoral.
La presidenta espera que, después de una primera etapa de consolidación, el Mupac atraiga a unos 200.000 visitantes al año, unas cifras similares a las de Altamira.
De los subterráneos a la luz
Para Buruaga, una región como Cantabria, con diez cuevas con arte rupestre declaradas patrimonio de la humanidad, «merece un museo como este, un museo que sale de los subterráneos para emerger a la luz en perfecto diálogo con este edificio».
El Mupac, ha subrayado, «no es solo un escaparate», es un proyecto «transformador» y «generador de conocimiento científico» con una dimensión internacional.
También una apuesta por hacer de la cultura y el patrimonio un hecho diferencial de Cantabria y una palanca de crecimiento sostenible.
El director del museo, Roberto Ontañçon, ha asegurado que el edificio ha superado sus expectativas y se ha mostrado convencido que fue un acierto elegir el proyecto que se está ejecutando entre los 72 que se presentaron al concurso.
Con este edificio, ha destacado, van a salir del sótano del Mercado del Este, donde ahora se exponen, a la luz unas colecciones arqueológicas que forman parte del patrimonio de la humanidad.
Además, se triplicará el espacio expositivo hasta los más de 3.000 metros cuadrados que suman la exposición permanente, el espacio para exposiciones temporales y el almacén visitable.
Para la arquitecta, el estado en el que están las obras permite entender ya la volumetría del edificio y lo que urbanamente va a aportar a la ciudad, con su gran plaza abierta, su piel de ladrillo caravista y sus ventanales y su vigas de madera, elementos con los que se busca ofrecer «una experiencia que haga del museo una pieza mucho más rica».