Alumnos de la Escuela Municipal de Circo y Teatro Físico de Torrelavega junto a sus profesores Elena Umlauff y Javier Amigo preparando alguno de los números que presentarán durante el Día Mundial del Circo. EFE/Javier G. Paradelo

El circo celebra su Día Mundial como herramienta educativa y compartida entre generaciones

Javier G. Paradelo | Torrelavega (EFE).- La pista se abrirá en Torrelavega sin gradas ni distancia entre artistas y público para celebrar el Día Mundial del Circo como una experiencia compartida en la que cualquiera puede convertirse en acróbata, equilibrista o clown por unas horas.

La iniciativa, que se celebra este domingo -jornada siguiente al Día Mundial del Circo (18 de abril)-, parte de la Escuela Municipal de Circo y Teatro Físico de Torrelavega, a cargo de la compañía Malabaracirco

Más allá de la jornada puntual, la celebración se inscribe en la tendencia que entiende al circo como un espacio alejado en muchos casos de su formato tradicional, que integra elementos del teatro, la danza y la música, y pone el acento en la creación escénica y la relación directa con el público.

En Torrelavega, esta evolución se traduce en un modelo educativo que utiliza el movimiento y la expresión corporal para trabajar competencias como la coordinación, la creatividad o la comunicación, y donde la pista se convierte en un aula sin paredes, donde cada ejercicio es una forma de aprendizaje.

La Escuela Municipal de Circo y Teatro Físico transforma su sede en un espacio abierto donde el aprendizaje, el juego y la creación se darán la mano para mostrar el valor pedagógico de una disciplina que lleva más de dos décadas arraigada en la ciudad cántabra.

El programa combina formación, participación y exhibición, pues se trata de ver y de hacer a través de talleres simultáneos que permiten a los asistentes experimentar con técnicas aéreas -trapecio, telas, aro o cuerda-, practicar disciplinas de equilibrio -funambulismo o monociclo—, o llevar a cabo acrobacias y malabares.

Circo en familia

El codirector de la escuela, Javier Amigo, explica a EFE que el objetivo de la jornada es “una invitación a conocer el circo desde dentro”, aunque su proyecto lleve 21 años desarrollando una labor formativa dirigida tanto a la infancia como a jóvenes que llegan de diversos lugares a Torrelavega para formarse en estas disciplinas.

Alumnos de la Escuela Municipal de Circo y Teatro Físico de Torrelavega junto a sus profesores Elena Umlauff y Javier Amigo preparando alguno de los números que presentarán durante el Día Mundial del Circo. EFE/Javier G. Paradelo

Uno de los ejes del programa es el taller de circo en familia, concebido como un espacio de encuentro intergeneracional, donde madres, padres e hijos comparten ejercicios y construyen figuras acrobáticas en grupo.

Amigo resalta que la propuesta busca trasladar el circo más allá del espectáculo para situarlo como herramienta de convivencia y aprendizaje, donde el cuerpo y la cooperación se convierten en lenguaje común.

La jornada incorpora un formato lúdico con las denominadas “circolimpiadas”, una serie de pruebas y retos que invitan a medir habilidades en distintas disciplinas, un planteamiento que introduce el componente de juego como vía de aprendizaje y acerca el circo a quienes no tienen experiencia previa.

También se reserva un espacio para la creación al presentar muestras de trabajo del alumnado, en las que los grupos en formación disponen piezas en proceso, mediante las que reflejan el carácter colectivo y creativo de la enseñanza circense, donde la técnica se integra con la expresión escénica.

Formación de clown

Uno de los momentos destacados de la jornada llega con Gerry Clown, artista con trayectoria internacional ligado al Cirque du Soleil, que impartirá un curso monográfico de clown abordando aspectos como la creación de personajes, la dramaturgia del humor o la relación con el público.

Javier Amigo destaca que este tipo de colaboraciones refuerzan la dimensión formativa de la escuela y conectan al alumnado con referentes del circo contemporáneo, pues la visita de este tipo de artistas permite ampliar perspectivas y consolidar el trabajo que se realiza en el ámbito local.

La Escuela Municipal de Circo y Teatro Físico de Torrelavega se ha consolidado como un centro de referencia en Cantabria con alumnos desde los 4 hasta los 70 años, y una formación basada en una metodología activa en la que el circo actúa como herramienta para el desarrollo físico, emocional y social.

El proyecto de Malabaracirco forma parte de redes nacionales y europeas vinculadas al circo socioeducativo, lo que lo sitúa dentro de un marco de intercambio y desarrollo continuo.

Esta dimensión se refuerza en un contexto en el que el circo avanza hacia su reconocimiento dentro de las enseñanzas artísticas en España, un proceso que abre la puerta a itinerarios formativos reglados y a la definición de perfiles profesionales.