Administración de Lotería en el centro de Santander. EFE/Pilar Palazuelos

Loteros piden que suba su comisión por décimos: «Vivimos gracias a las ventas de Navidad»

Santander (EFE).- La lluvia de dinero y de alegría que cada 22 de diciembre supone el Sorteo Extraordinario de Navidad incentiva y es un sostén para los loteros, que desde hace tiempo vienen quejándose del poco margen de beneficio que tienen porque, aunque las ventas se animan, llevan veinte años con las comisiones congeladas.

Luciano García, que junto a su hermana Rebeca lleva la administración de la calle Alonso Astúlez de Torrelavega, señala que llevan más de veinte años sin que suba la comisión de venta. «Imagínate ganar lo mismo que hace veinte años con los costes de la vida actual», destaca este lotero, que pide que el precio y los premios se actualicen.

«Antes te tocaba el Gordo y te cambiaba la vida, y ahora da para cuatro alegrías», subraya.

Lo mismo dicen otros compañeros en Laredo, Cayón o Potes.

«No estamos pidiendo una subida de la lotería, sino que suba la comisión, porque ya es insostenible. Gente que tenga empleados, alquiler… es que no puedes», destaca Teresa Clavero, de la administración 1 de Laredo.

Coinciden en que, en gran medida, «gracias a la Navidad se puede vivir». «Nuestras ventas son en Navidad, hay muchos gastos e impuestos y nos tendrían que aumentar las comisiones», insiste Carlota Pérez, que es lotera en Potes.

Por suerte, las ventas en esta campaña navideña están yendo a buen ritmo.

El turismo y los premios ayudan


En Santander, Torrelavega, Cayón, Laredo o Potes las ventas marchan bien.

La villa lebaniega es una de las que notan el tirón turístico en Cantabria. «La mayor parte de las ventas las tenemos en julio, agosto y septiembre por el turismo», dice Carlota.

Montserrat Cobo, de la administración 4 de Santander, en Pasaje de Peña, asegura que se están animando más las ventas desde noviembre. Y tampoco ha sido malo el verano por el efecto del turismo.

Para Luciano, de Torrelavega, tanto las ventas como las reservas están yendo bien, y tampoco se quejan ni en Laredo ni en Cayón.

Juan Carral, de esta última localidad, indica que también en los Valles Pasiegos «se nota afluencia de gente de Madrid que viene a estar en un entorno más rural y tranquilo».

Como su administración queda de paso para subir a la zona pasiega cada vez tienen a más foráneos que paran a comprar. «Sobre todo, de Madrid», insiste.

También coinciden estos loteros en que los premios de sorteos anteriores se notan para bien: sus administraciones han resultado agraciadas en Navidad y en Reyes en los últimos años y eso atrae a más compradores.

Una lotería compartida y tradicional


La de Navidad es una lotería «que se comparte» y casi todo el mundo juega en el trabajo, con amigos o en familia. También hay asociaciones, cofradías, peñas o equipos que aprovechan para recaudar algo de dinero con sus números.

Luciano García afirma que la de Navidad es una lotería «muy tradicional» en la que «la gente quiere tener el décimo de toda la vida».

«El formato de máquina o de internet se compra como último recurso, es como una marca blanca. A todos los efectos es igual pero a la gente le gusta menos», opina.

Y también se nota la venta de los terminales, porque no es lo mismo vender lotería de Navidad entre 4.000 administraciones «que ahora que hay 10.000 puntos de venta», sumando los bares, estancos, o quioscos. El pastel se reparte entre más.

Envíos fuera y décimos de otras provincias


Las administraciones se buscan la vida y cada vez intercambian más lotería y hacen más envíos fuera para ampliar su margen de negocio. «Hay gente que llama por un número específico, de una fecha señalada, un aniversario, o un cumpleaños….», dice Luciano.

En Cayón los últimos envíos que han hecho han sido a Salamanca y Barcelona. «Te piden un número determinado o llaman porque saben que la administración ha dado premios», comenta Juan.

El intercambio también funciona a la inversa. Montserrat Cobo cuenta que en su administración de Santander tiene décimos de otras comunidades y también números que juegan Doña Manolita o Sort (Lérida), que tienen «mucha fama».