Santander (EFE).- Los ganaderos que han pasado la noche con sus tractores en Santander, frente a la Delegación del Gobierno, han emprendido la marcha de vuelta a sus explotaciones este sábado, atravesando de nuevo el centro de la ciudad.
Tras las protestas que tuvieron lugar este viernes por la firma del tratado de la de la Unión Europea con Mercosur y los recortes de las ayudas de la PAC, en las que participaron más de 200 tractores, algunos ganaderos instalaron unos stands para pasar la noche.
Esta mañana alrededor de 30 tractores han permanecido aparcados en medio de la calle Calvo Sotelo. Como ayer, sus propietarios han encendido una hoguera con pacas de paja y se han manifestado con campanos y pitidos.
A ellos se han unido otros ganaderos y representantes de las organizaciones convocantes de las protestas de ayer, UGAM-COAG, Asaja, UPA y Aigas.

Si bien la jornada de ayer estuvo marcada por la lluvia y el frio, este sábado el tiempo ha dado una tregua a los manifestantes, que hasta han contado con un poco de sol en algunos momentos.
Una manifestación «masiva y pacífica»
El ganadero Emilio Macho, uno de los que ha pasado la noche en el centro de la capital cántabra, lamenta a EFE que las representaciones políticas que se sumaron a la manifestación “son las mismas que han dado el sí a Mercosur”, por lo que los ganaderos no están de acuerdo con que se unieran.
Y resalta que “la de ayer fue una manifestación pacífica” . “Fue una manifestación masiva. El mundo ganadero de Cantabria salió a la calle”, celebra Macho.

No hay más movilizaciones previstas, señala, y apunta que las organizaciones ganaderas están satisfechas con el seguimiento de ganaderos y de la ciudadanía, pero no con las decisiones del Gobierno.
Los bomberos de Santander han acudido a la concentración para apagar una de las fogatas que había sido encendida fuera de la calzada.
Tras una hora y media de concentración, de la que los paseantes santanderinos han sido espectadores, sobre las 13.00 horas los tractores han comenzado a regresar a sus ganaderías entre pitidos de claxon y siguiendo el mismo recorrido por el que entraron a Santander por Calvo Sotelo y el túnel de la calle Burgos, hasta salir de la ciudad.