SANTANDER- La vicepresidenta de la Red de Atención a las Adicciones (UNAD), Elizabeth Ortega (c) durante una rueda de prensa para anunciar la puesta en marcha en Cantabria una 'Comunidad GPS' (Generadoras de Saberes, Participativas y Sociales), una iniciativa destinada a mejorar la atención a mujeres con adicciones que han sufrido violencia de género mediante una mayor coordinación entre los distintos recursos implicados. EFE/ Celia Agüero Pereda

Cantabria se une a una red para mejorar la atención a víctimas de violencia con adicciones

Santander (EFE).- La Red de Atención a las Adicciones (UNAD) ha puesto en marcha en Cantabria una ‘Comunidad GPS’ (Generadoras de Saberes, Participativas y Sociales), una iniciativa destinada a mejorar la atención a mujeres con adicciones que han sufrido violencia de género mediante una mayor coordinación entre los distintos recursos implicados.

El proyecto, presentado en el centro cívico de Numancia de Santander junto a las entidades cántabras ACAT y AMAT, nace con el objetivo de crear un espacio de trabajo compartido entre profesionales, administraciones públicas, entidades sociales y fuerzas y cuerpos de seguridad para identificar necesidades, detectar dificultades y plantear mejoras en la respuesta a estas situaciones.

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Durante la presentación, los responsables de la iniciativa han destacado que la relación entre las adicciones y la violencia de género requiere una intervención conjunta, ya que ambas problemáticas suelen estar estrechamente vinculadas.

Han apuntado que, según los datos que maneja UNAD, el 80 % de las mujeres con adicciones a sustancias y el 70 % de las que presentan adicciones sin sustancias afirman haber sufrido violencia a lo largo de su vida.

La vicepresidenta de UNAD, Elizabeth Ortega, ha explicado que uno de los principales retos es superar la fragmentación de los recursos para evitar que las mujeres tengan que recorrer distintos servicios sin una coordinación efectiva entre ellos.
«La atención existe, pero está fragmentada; lo que hace falta es coordinarla», ha apuntado.

Así, la nueva ‘Comunidad GPS’ comenzará ahora una primera fase de trabajo centrada en el conocimiento mutuo de los participantes y en la elaboración de una guía de recursos que facilite las derivaciones y la colaboración entre los distintos ámbitos de actuación.

Después, serán los propios integrantes de la red quienes definan las prioridades y acciones a desarrollar en función de las necesidades detectadas en Cantabria.

Proyecto iniciado en 2023

La iniciativa cuenta con la colaboración del Centro de Investigación en Derechos Humanos y Políticas Públicas de la Universidad de Salamanca y forma parte del trabajo que UNAD desarrolla para incorporar la perspectiva de género en la atención a las adicciones y mejorar la respuesta a las mujeres que afrontan simultáneamente problemas de consumo y violencia machista.

Las comunidades GPS comenzaron a impulsarse en 2023 y ya funcionan en otros territorios como Salamanca, Murcia, Vigo, La Rioja, Toledo y Asturias, y con la incorporación de Cantabria, UNAD amplía una red que aspira a compartir experiencias y promover actuaciones coordinadas en todo el país.

Uno de los objetivos de la ‘Comunidad GPS’ es favorecer que los distintos profesionales implicados compartan información, conozcan los recursos disponibles y puedan realizar derivaciones más ágiles ya que la intención es evitar que las mujeres tengan que explicar reiteradamente su situación o recorrer diferentes servicios para recibir una atención integral.