Madrid, 26 oct (EFE).- La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha equiparado en una sentencia las parejas de hecho a los matrimonios a los efectos de obtener el título de familia numerosa y su disfrute tanto por los hijos como por los progenitores.
El Supremo ha resuelto así el caso de una pareja de hecho inscrita en el registro autonómico de uniones de hecho y padres de tres hijos comunes a quien la Junta de Andalucía, en diciembre de 2019, concedió el titulo de familia numerosa de categoría general, pero fijando solo como beneficiarios al padre –que fue el solicitante– y a los hijos, pero no a la madre.
El gobierno andaluz entendió que según la ley de familias numerosas “se consideran ascendientes al padre, a la madre o a ambos conjuntamente cuando exista vínculo conyugal y, en su caso, al cónyuge de uno de ellos”.
La pareja recurrió a un Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Sevilla, que le dio la razón y condenó a la administración demandada a reconocer también a la madre la condición de miembro de Familia Numerosa con plenitud de efectos, haciendo una interpretación integradora de la Ley de Familias Numerosas, acorde a la realidad social.
Acreditar la convivencia de la pareja
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía también confirmó la decisión, pero la Junta de Andalucía recurrió esa sentencia al Supremo.

Este tribunal entiende que el único requisito para hacer esta equiparación es la inscripción en un registro de uniones de hecho que acredite la convivencia.
Explica que la cuestión es establecer el alcance del concepto de ascendiente a los efectos de la Ley de Familias Numerosas y si puede incluirse como beneficiario en el título de familia numerosa a los dos progenitores no unidos mediante vínculo matrimonial.
Recuerda al respecto que los beneficios que comporta el título de familia numerosa se aplican a todos los miembros incluidos en él, tanto a los hijos como, en este caso, a los progenitores, y la razón es que esos beneficios compensan las mayores cargas de ser familia numerosa que recaen en la unidad familiar, luego en todos sus integrantes.
Para el Supremo, la familia es la base y el objeto de la regulación de la Ley de Familias Numerosas “sin que el vínculo conyugal o matrimonial tenga efectos constitutivos de la condición de familia numerosa, de ahí que pueda serlo una familia monoparental e, incluso, la formada por hermanos huérfanos”.