La actriz canaria Toni Acosta dice en una entrevista con EFE que el público en el teatro está "Polarizado". EFE/ PENTACIÓN ESPECTÁCULOS

Toni Acosta: El teatro está con el público polarizado, hay que buscar un punto intermedio

Laura Ramírez |

Huelva (EFE).- «Polarizado», así ve la actriz canaria Toni Acosta al público en el teatro porque «o se programan obras infantiles o para adultos», de modo que aboga por buscar un «punto intermedio» que permita atraer a jóvenes y a familias.

Acosta hace esta reflexión en una entrevista con EFE coincidiendo con su presencia esta noche en Valverde del Camino (Huelva) para representar la obra que la tiene de gira por España, ‘Una madre de película’, en la que aborda el llamado síndrome del «nido vacío» un tema que cree que sí contribuye a encontrar ese punto intermedio.

«Considero que hay que bajar la edad del público que acude al teatro, que se convierta en un plan familiar, es decir, que sea un poco como las películas familiares que van a verlas con padres y abuelos», dice, y asegura que le está pasando con esta obra, que está teniendo una «maravillosa respuesta» por parte del público: «Me pasa que viene la hija, la madre y la abuela y eso a mí, vamos, me derrito».

Interesar a la juventud

«Es un objetivo a tener en cuenta, que hagamos que al público joven le interese ir al teatro, es una responsabilidad. Y esto lo hablo también con los programadores, que es interesante también programar funciones de teatro que puedan interesar a la familia», abunda.

La actriz cuenta que le escribe la gente preguntándole si puede ir a ver la función con sus hijos porque la admiran por sus películas y les dice que «por supuesto que sí»; para ella, que vayan a verla familias es «como cumplir un deseo no buscado. Como mi público, a raíz de las películas familiares es ese, pues me encantaría que luego se animaran a venir al teatro».

Porque insiste en que el público del teatro está «polarizado, o es infantil el espectáculo o es para adultos; hay que encontrar el punto medio que permita que un chaval de 15, 17 o 19 diga: ‘yo quiero ir’. Eso tenemos que trabajarlo».

En su opinión, a ese objetivo pueden ayudar «muchísimo» temas como el que constituye el eje de su obra, el síndrome del «nido vacío», es decir, aquel que sienten los padres cuando los hijos se marchan de casa.

Un monólogo de casi una hora y media

Acosta se planta delante del público con un monólogo de casi una hora y media dando vida a una madre cuyo único hijo, de 18 años, se ha ido a estudiar fuera de casa: «Está tratado con muchísimo humor, pero también tiene un punto, no de pena, sino de nostalgia, es muy bonito y creo que todo el mundo se va con muy buen sabor de boca y con esa sensación como de expandir el amor».

La idea original es suya, se le ocurrió cuando ella misma lo sufrió: «Mi hijo se fue a estudiar fuera y la niña más pequeña también se marchó un trimestre. Eso me hizo ver que aunque yo tengo una vida muy plena, con muchos amigos y con mucho trabajo que, además es muy social y en el que viajo mucho, se acababa una etapa y de alguna manera yo me tenía que preparar para eso».

Reconoce que en la obra hay mucha «experiencia personal» hasta el punto de que el dramaturgo Juan Carlos Rubio, autor del texto, «leyó diarios míos porque la función hace también un poco un recorrido por la maternidad, lo que supone el acompañamiento de las madres».

Centrada en la gira

A partir de esa experiencia personal -señala- «tensamos la cuerda para el humor. Yo tengo dos hijos en la función es sólo uno, ella no es actriz trabaja en una tienda de telefonía móvil».

Asegura que ahora mismo está centrada en esta gira porque «es una gira muy larga y me requiere de mucho esfuerzo». De hecho, esta noche está en Valverde, mañana en Úbeda (Jaén) y el domingo en Málaga, y también está girando con su libro ‘Un caracol en mi armario’; ya para enero tiene un proyecto que le hace «muchísima ilusión», una serie de televisión rodada en Canarias y que se llama ‘Trazos Ocultos’.

Toni Acosta no abandona, por tanto, ninguno de los géneros sobre los que ha ido formando su carrera profesional: televisión, cine y teatro, y aunque «me gustan los tres y no puedo elegir» reconoce que en el último «es un poco donde yo encuentro siempre un refugio, un lugar seguro». EFE