El artista Ginés Serrán posa con la estatua de Venus, tras la polémica generada por su instalación en el muelle de Málaga. EFE/Jorge Zapata

Ginés Serrán, autor de las monumentales esculturas de Málaga: serán un icono de la ciudad

Salvador Ruiz I Málaga, (EFE).- El escultor, pintor y antropólogo Ginés Serrán (Ceuta, 1949), creador de las polémicas esculturas monumentales de Neptuno, de 10,5 metros de altura incluidos tres metros de pedestal, y de Venus (8,5 metros) que se instalarán en el puerto de Málaga, considera que «serán un icono de la ciudad».

El autor sale así al paso, en una entrevista con EFE de la controversia ante la inauguración en febrero de estas obras en la entrada del puerto, donde estarán solo seis meses tras las críticas de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo.

Ante el grupo escultórico ‘Las columnas del mar’, que se acompaña de dos leones de 1,9 metros cada uno, la citada entidad se refirió al artista como «de extraño currículum» y a su trabajo como «una nueva barrera» significada «por desmesuradas esculturas de bronce ubicadas sobre altos y macizos pedestales de hormigón» que aproximaría al puerto «más a un parque de atracciones».

Serrán, de padre de Málaga, es un trotamundos de 76 años con amplia trayectoria que a los 21 años marchó a la Universidad de Nueva York y defendió los derechos humanos de las minorías. Ahora se defiende ante la polémica sobre su obra y explica que las columnas de la entrada del puerto junto a las que se ubicarán las esculturas miden más, 12,5 metros.

Un Neptuno de dos toneladas

Neptuno, que coge una red de bronce con capas de pan de oro y ya es calentado por el sol de Málaga, pesa dos toneladas y ‘Venus del sol’, que porta una bola-símbolo del sol, una tonelada; ambas están valoradas en más de tres millones de euros y las ha prestado gratuitamente tras ser trasladadas desde su estudio en China.

En los últimos 25 años, Ginés hizo 30 esculturas monumentales. Expone su arte desde hace 48 años y ha recorrido cinco continentes, según relata, con 250 exposiciones en 23 países (130 individuales y 60 del total en Japón) y 1.500 obras vendidas en 60 países. Posee las Llaves de Oro de Miami y del Estado de Kentucky, reconocimientos como el de la ciudad de Kanazawa, en Japón, y fue homenajeado en Shanghái.

Serrán esculturas Málaga
El artista Ginés Serrán, posa con la estatua de Neptuno, tras la polémica generada por su instalación en el muelle de Málaga. EFE/Jorge Zapata

Su obra se ha expuesto en la India, Tailandia, China, Singapur, Malasia, Australia, México, Cuba, Estados Unidos, Italia, España, Francia, Inglaterra, Suiza, Alemania o Marruecos.

Sus creaciones también se exhiben en la calle en Inglaterra, Manila, España (en Ceuta están ‘Los Hércules’), Estados Unidos (Kentucky, Miami y Nueva York) o la India (Bombay) y expuso en museos como el Guggenheim de Nueva York, Tokio, Yokohama o Shanghái. Tendrá un museo en Japón.

«Conspiración contra el artista»

Serrán, que cuenta en su equipo de trabajo con dos de sus hijos, recuerda que la instalación de estas esculturas en Málaga se aprobó por unanimidad en el consejo de la Autoridad Portuaria y responsabiliza de la polvareda levantada a la presidenta de la Academia de San Telmo, Rosario Camacho, «que ha organizado toda esta polémica sin ver las esculturas, sin llamarme y preguntarme de qué se trataba y sin convocar a sus miembros».

«Hay académicos que me han llamado enojados, no los habían llamado. El comunicado de esta señora ha sido totalmente unilateral», ha añadido, y considera que «es una especie de conspiración, una trama contra el artista, sin hablar con él y sin ver su obra».

En su opinión, «hay una parte de infamia, de injuria, de calumnia, de difamación sobre mi trabajo artístico».

Cree además que la vinculación de las esculturas con Málaga es «palpable» porque es «una ciudad que vive del mar y del sol. El Neptuno, que creo como ‘Dios del mar’, está vinculado al mundo del mar de Málaga y a su gran herencia cultural, su riqueza, su patrimonio histórico; aquí hay ruinas romanas, restos fenicios. La vinculación de una cultura clásica mediterránea tiene que ver con la historia de Málaga», señala.

Y agrega que Venus es «una figura mitológica que nace del mar y lleva en la mano el sol de la Costa del Sol y Neptuno lleva una red de pesca, no es el neoclásico», razona para replicar a la Academia que «son figuras que tienen que ver con Málaga».

Aguarda el juicio del público

«Dice que es que mi currículum es raro porque salto de la antropología al arte, pero es que Van Gogh fue profesor y salta de eso al arte», se defiende.

Ginés Serrán está «convencido de que los que tienen que juzgar estas obras son el público al verlas; no personas que, por celos, envidia o lo que sea, las juzgan sin verlas».

Ante la referencia de la Academia a sus obras como «un pseudo-neoclasicismo pretencioso y grandilocuente, de inequívoco enganche ‘kitsch’, más propio del cómic de superhéroes y superheroínas surgido del universo Marvel», responde: «Entonces, La Cibeles de Madrid, ¿pertenece también a un mundo Marvel y ‘kitsch’?, y la Plaza de España en Roma y las esculturas de París, Londres, Berlín o la estatua de La Libertad de Nueva York, ¿pertenecen a un mundo Marvel?. No tiene sentido», remacha.

Su casa del centro de Málaga es un museo de esculturas y pinturas que creó. Rodeadas de ellas conversa tranquilo, distingue entre la fama y la gloria y sentencia: «La gloria es un resultado del juicio que hace el pueblo de tu obra y yo me quedo con la gloria.

El pueblo es el que determina la verdad». EFE