Huelva (EFE).- La Consejería de Cultura y Deporte ha recuperado y puesto en valor el crómlech (monumento megalítico) del patio de armas del castillo de Sancho IV de Cumbres Mayores (Huelva), el único en el mundo existente en una fortaleza medieval, tras una inversión de 360.000 euros.
La consejera del ramo, Patricia del Pozo, ha visitado este lunes la citada localidad para conocer esta y otras actuaciones en curso «con las que se está dando continuidad a la investigación, conservación y puesta en valor de este singular castillo del siglo XIII».
«Hasta el momento, no se ha documentado en ningún otro lugar otra fortaleza de la Edad Media con un monumento megalítico tipo crómlech en su interior», ha enfatizado Patricia del Pozo, quien ha recordado que este monumento suma otra característica que lo hace aún más singular, al contar con un amplio programa iconográfico en sus elementos pétreos, con 34 de los 40 menhires documentados con grabados de diversa tipología, incluyendo elementos antropomórficos, algunos de ellos únicos en el panorama europeo, e incluso una inscripción de cruz latina de cronología cristiana posterior.
Con un presupuesto de más de 360.000 euros, cofinanciados con fondos europeos FEADER para el Desarrollo Rural, los trabajos para la rehabilitación y puesta en valor del crómlech, cuya existencia se desconocía hace una década, concluyeron a finales de 2024.

Cota original
La excavación hasta la cota original ha permitido encontrar los alveolos o huecos circulares excavados que sirvieron de cimentación para los menhires del primer anillo del crómlech.
Asimismo, la utilización de medios técnicos avanzados ha posibilitado resituar en su ubicación original del primer círculo del crómlech 10 menhires de los 40 documentados.
De este modo, «el crómlech, ubicado en un círculo en torno a la gran afloración volcánica de lava preexistente, ha recuperado por fin gran parte de su morfología original, resaltando la importancia de la arquitectura megalítica de la provincia de Huelva», en palabras de Del Pozo.
La investigación arqueológica previa ha establecido que este crómlech no fue destruido en el siglo XIII, sino que se integró intencionadamente en el castillo durante la Baja Edad Media, momento en el que pudo hacerse la inscripción cristiana en forma de cruz latina grabada en uno de los menhires, muy posiblemente para sacralizar un enclave vinculado originalmente a ritos de adoración del sol y la luna, relacionados con los ciclos celestes y las ceremonias de fertilidad de los campos.
Reapertura de la fortaleza
Asimismo, las intervenciones impulsadas por la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía en este BIC han propiciado la reapertura del acceso a la fortaleza, que se encontraba clausurada y parcialmente soterrada, a través de la Puerta el Sol y de la Luna, sobre cuyo arco ojival se dispone un bajorrelieve en el que se representan estos motivos.
Las obras se han completado con diversas actuaciones para la puesta en valor del enclave, entre las que se incluyen la fijación de pasarelas de madera, así como la creación de caminos que definen el circuito de visita en torno al monumento megalítico, así como la instalación del sistema de iluminación adecuada para resaltar los menhires y sus grabados. EFE