ácaros
La secuenciación del genoma de la araña roja, un ácaro que es capaz de devorar más de mil tipos de plantas. EFE/Marc Cazaux/Marie Navarao/ARCHIVO

Explican la relación entre la alergia a los ácaros y las reacciones a antiinflamatorios

Málaga (EFE).- Un estudio liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima), el Hospital Regional de esta ciudad y la Universidad malagueña (UMA) ha explicado la relación entre la alergia a los ácaros y las reacciones a antiinflamatorios.

Este equipo de investigadores ha dado un paso clave para entender por qué algunas personas sufren reacciones tras tomar antiinflamatorios tan habituales como la aspirina o el ibuprofeno, ha informado este martes el Ibima en un comunicado.

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) se encuentran entre los medicamentos más consumidos en todo el mundo y, al mismo tiempo, son la principal causa de hipersensibilidad a fármacos.

La reacción más frecuente es la aparición repentina de ronchas en la piel (urticaria) o hinchazón, especialmente en labios y párpados (angioedema).

Alergia previa

El estudio se centra en las causas por las que estas reacciones son más comunes en personas con una alergia previa, lo que los especialistas llaman «atopia»: muchos de estos pacientes son alérgicos a elementos presentes en el medioambiente como son los ácaros del polvo doméstico.

Comprender qué factores genéticos están detrás de esta asociación permitirá avanzar hacia diagnósticos más precisos y tratamientos más personalizados en el futuro.

Aunque era conocido que un porcentaje muy alto de personas que presentan reacciones a AINEs son también alérgicas a ácaros, hasta ahora no se había estudiado en detalle qué genes concretos estaban implicados en esa relación.

El equipo analizó el ADN de 1.240 personas para buscar pequeñas variaciones genéticas en genes relacionados con el sistema inmunitario.

Encontraron una pista clave: determinadas variantes en dos genes relacionados con la alergia a ácaros -IL4RA y FCER1A- aumentan de forma significativa el riesgo de sufrir urticaria a AINEs.

Según explican los investigadores, este hallazgo permite demostrar por primera vez a nivel molecular que existe una conexión directa entre la predisposición genética a la alergia común y el riesgo de sufrir reacciones de hipersensibilidad a AINEs.

En otras palabras, algunas personas no reaccionan a estos fármacos por casualidad, sino porque su sistema inmunitario está genéticamente más predispuesto a hacerlo.

Medicina de precisión

Para asegurar que los resultados fueran sólidos y fiables, la investigación se desarrolló en dos fases independientes. Primero se estudiaron pacientes atendidos en la Unidad de Alergia del Hospital Regional Universitario de Málaga. Y después confirmaron los hallazgos en un segundo grupo de pacientes del Hospital Clínic de Barcelona.

Los investigadores comprobaron que las personas portadoras de estas variantes genéticas no solo tenían más riesgo de sufrir urticaria tras tomar AINEs, sino que además presentaban niveles más altos de inmunoglobulina E (IgE), el anticuerpo clave de las reacciones alérgicas, y de IgE específica para los ácaros.

El hallazgo supone un paso importante hacia la medicina de precisión: identificar de antemano qué pacientes tienen mayor riesgo genético permitirá en el futuro tomar decisiones más seguras y personalizadas antes de prescribir determinados fármacos. EFE