Andrés Saborido | Málaga (EFE).- La jábega, una embarcación cuyo origen se remonta más de 3.000 años atrás, en la época fenicia, se mantiene «viva» en Málaga rememorando a los antiguos pescadores y desde hace poco tiempo cuenta con su construcción, de la carpintería de ribera, declarada como Bien de Interés Cultural (BIC).
La memoria de los antiguos marengos se preserva en estas barcas, que son más que una embarcación, ya que representa una tradición marinera y la identidad de Málaga, la memoria viva tanto en el modelo de construcción como en el uso de su material, ha explicado a EFE Alfonso Sánchez, maestro y propietario del taller donde aún se construyen.
Ahora en el astillero se encuentran dos embarcaciones de jábegas en construcción y, según describe Alfonso, cuentan con unas curvas, tallas y anchura que genera belleza, además de unas condiciones óptimas para navegar, y están certificadas para entrar en un museo.

Carpintería de ribera
Los carpinteros de ribera se encargan de la construcción de estas barcas, con un proceso que es «el de siempre», ya que los trabajadores del astillero acompañan a la agencia de medio ambiente a los montes de la comarca para seleccionar los mejores troncos y construir las embarcaciones.
Otro de los procesos para la elaboración de estas barcas consiste en impermeabilizarlas con brea en un horno tradicional que se realiza en Sierra Bermeja.
La barca de jábega se caracteriza por construirse al completo en forma de curva, empezando por el esqueleto de la baraca y después se cubre por completo, y se tarda entre 12 y 14 meses.
Sánchez ha explicado que tiene un programa de formación con 124 voluntarios que aprenden el oficio de la carpintería de ribera tradicional, algo que evita que de esta manera se pierda el oficio y se transmita a las nuevas generaciones.

Museo ecosocial
Además, el lugar guarda un museo ecosocial, donde los antiguos pescadores donan las piezas más importantes de las barcas.
El propietario del astillero ha subrayado que mucha gente piensa que van a cerrar, lo que genera «inseguridad jurídica» a quienes quieran hacer un encargo, pero ha recordado que ya llevan 40 años así.
La realidad, según Sánchez, es que en el Astillero Nereo están «desbordados» de trabajo porque la tradición de construir barcas de jábegas no se ha perdido.
Los encargos llegan desde el club de remos del palo, la Hermandad de la Virgen del Carmen del Palo y dos nuevas barcas en construcción para la Hermandad de la Virgen del Carmen de Nerja, además de la construcción de dos barcos fenicios.
Ha asegurado que incluso les llegan encargos de Barcelona y se ha mostrado esperanzado en poder continuar con el trabajo del astillero, también por el apoyo que recibe de la gente. EFE










