Úbeda San Lorenzo
La Fundación Huerta de San Antonio ha iniciado la segunda fase de restauración de la Capilla Mayor de la iglesia de San Lorenzo de Úbeda (Jaén). EFE/Fundación Huerta de San Antonio // SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)

Úbeda (Jaén) le cambia la cara al templo de San Lorenzo, convertido en un icono cultural

Ginés Donaire I Jaén, (EFE).- La Fundación Huerta de San Antonio ha iniciado la segunda fase de restauración de la Capilla Mayor de la iglesia de San Lorenzo de Úbeda (Jaén), un templo del siglo III convertido en un importante centro cultural tras la cesión del inmueble realizada en 2013 por el Obispado. Los trabajos de restauración se han iniciado con el arranque y conservación de los bocetos realizados por artistas ubetenses en el siglo XX.

Aunque estas pinturas no forman parte de la decoración original del templo, constituyen un valioso testimonio de la historia reciente de la iglesia y de los diferentes usos que tuvo durante décadas de abandono, según ha explicado a EFE Manuel Berlanga, de la Fundación Huerta de San Antonio.

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Así, tras un estudio individualizado de cada pintura, la empresa ConservArte ha optado por emplear la técnica del strappo, un procedimiento de conservación que permite separar la capa pictórica del muro para trasladarla a un nuevo soporte.

Nuevo soporte

El proceso comienza con la consolidación de la pintura mediante la aplicación de una resina protectora y papel japonés. Posteriormente se colocan varias capas de gasa adheridas con cola de conejo diluida, que aportan la resistencia necesaria para extraer la película pictórica de forma segura.

Una vez retiradas del muro, las pinturas se trasladan al taller de restauración, donde se fijan sobre un nuevo soporte, habitualmente un lienzo. Después se eliminan cuidadosamente las capas de protección hasta dejar al descubierto la pintura original, que recibe un tratamiento de conservación antes de quedar preparada para su futura exposición e interpretación.

Los bocetos fueron realizados en los años 60 del siglo XX por artistas ubetenses, muchos de ellos discípulos de Palma Burgos, cuando la iglesia de San Lorenzo, entonces abandonada, fue utilizada como estudio de pintura.

En sus muros dejaron ensayos de temática religiosa, como representaciones de la Virgen María, el Santo Rostro, crucificados, coronas de espinas o clavos, junto a otras imágenes de carácter cotidiano y popular, como el escudo del Atlético de Madrid, los retratos del ebanista Ramón Cuadra y de Salomé Borrego, esposa del pintor Marcelo Góngora.

A este último se atribuyen también los conocidos trampantojos de una botella de vino, una morcilla y los célebres billetes de 500 y 1.000 pesetas.

Configuración barroca

“Esta acción también permitirá, además, recuperar la configuración barroca de la Capilla Mayor sin renunciar a la memoria de las distintas etapas históricas del edificio”, han indicado en un comunicado desde la Fundación Huerta de San Antonio.

El proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación Caja Rural de Jaén, entidad que ya colaboró en la primera fase de la intervención, centrada en la recuperación de la cúpula barroca que cubre el presbiterio.

Esta nueva actuación se desarrollará sobre el muro frontal de la Capilla Mayor y dispone de un presupuesto aproximado de 14.000 euros. Los trabajos contemplan la restauración de diversos elementos de la decoración barroca, entre ellos dos pechinas, el escudo de San Lorenzo y las pinturas murales situadas en la zona del altar.

Tras su cierre definitivo al culto después de la Guerra Civil, la iglesia de San Lorenzo atravesó un largo periodo de abandono en el que desempeñó funciones muy diversas, desde silo de grano, refugio para personas sin hogar, almacén de Semana Santa o estudio de artistas.

Los bocetos conservados en la Capilla Mayor constituyen un documento excepcional que refleja esa etapa de transformación del edificio y la forma en que distintos creadores se apropiaron de un espacio patrimonial en un contexto de precariedad.

La intervención ahora iniciada permitirá preservar este singular conjunto artístico y documental, garantizando su conservación para las generaciones futuras al tiempo que avanza la recuperación del esplendor barroco de uno de los espacios más significativos de la iglesia de San Lorenzo. EFE