Sevilla (EFE).- La productora andaluza Sarao Films ha culminado el proceso de creación de ‘La última gota’, un largometraje documental de divulgación científica que propone un viaje de más de 5.000 kilómetros por la geografía española para abordar el desafío de la gestión y conservación del agua.
En un comunicado, la productora ha informado de que el proyecto, financiado en el marco de la convocatoria de ayudas para el fomento de la cultura científica de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), cofinanciado por CaixaForum y participado por Canal Sur Televisión, ha sido producido por José Carlos de Isla, de Sarao Films.
La dirección y el guion corren a cargo de los profesores de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla Ángeles Martínez y Antonio Gómez. Junto a ellos al egresado de la misma institución Paco Ortiz. La producción cuenta con el patrocinio de GSA Servicios Ambientales y el asesoramiento estratégico de Greenpeace.
Fuera de los formatos tradicionales
La obra rompe con los formatos estáticos tradicionales, adoptando la estructura de una película de carretera conducida por el periodista y comunicador Julio Muñoz Gijón y, a través de este formato dinámico, el documental desciende a acuíferos sobreexplotados, recorre ríos afectados por la contaminación agrícola e industrial y explora la vanguardia tecnológica y urbanística en ciudades clave de España.
El objetivo principal de la iniciativa es promover un cambio de actitud en la sociedad, fomentando la concienciación ambiental y el pensamiento crítico.
Para garantizar el máximo rigor, se ha contado con las intervenciones de 17 expertos de primer nivel procedentes de universidades españolas (como la Universidad de Sevilla, la Universidad de Alicante y la Universidad Complutense de Madrid), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y agencias internacionales como la ONU.
A lo largo de sus cinco bloques temáticos, el documental transita desde el análisis de la gobernanza de los datos en Sevilla y la inteligencia artificial aplicada al agua en Valencia, pasando por los conflictos de cuencas en Zaragoza o Elche, hasta la degradación ecológica en entornos de Galicia. EFE







