Córdoba, (EFE).- Agentes de la Policía Nacional han detenido a nueve personas tras desarticular una organización criminal presuntamente dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual en prostíbulos de Córdoba y Cáceres.
La Policía ha explicado en una nota que las víctimas eran mujeres de origen sudamericano forzadas a prostituirse durante las 24 horas del día y 7 días a la semana, en condiciones muy precarias y bajo un férreo contro.
Además, entre los arrestados se encuentran los principales responsables del entramado, de nacionalidad brasileña y con vínculos familiares entre sí.
Además, también se ha logrado la liberación de cuatro mujeres y la detección de otras 25 víctimas potenciales, entre ellas una madre y su hija.
La investigación se inició en noviembre de 2025 con las denuncias de cuatro víctimas que pusieron a los agentes sobre la pista de una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual en prostíbulos.
A raíz de esas denuncias, los investigadores pusieron en marcha múltiples pesquisas que les permitieron constatar la existencia de una organización criminal asentada en Córdoba y Cáceres, perfectamente jerarquizada y con un claro reparto de papeles en aras a conseguir su objetivo final, que no era otro que la explotación sexual de las víctimas.
Víctimas de origen sudamericana
Las víctimas procedían de Sudamerica y llegaban a España mediante engaño aprovechándose de su especial situación de vulnerabilidad. Además, se les prometían trabajos dignos y bien remunerados, si bien a la postre sufrían coacciones, mediante amenazas, y se les obligaba a prostituirse.
La explotación sexual se desarrollaba en dos establecimientos ubicados en Córdoba y Cáceres utilizados a tal fin por la organización criminal, donde se las sometían a un férreo control mediante la vigilancia con circuitos cerrados de cámaras de vigilancia.
El entramado imponía a las mujeres unas condiciones gravosas y muy precarias, obligándolas al prostituirse en jornadas de 24 horas los 7 días de la semana bajo amenazas y vejaciones y a aceptar todo tipo de prácticas sexuales solicitadas.
Las tarifas y servicios los imponían la organización, así como los servicios en el exterior y tenían prohibido salir sin previa autorización de los responsables de la organización.
Los beneficios generados por las víctimas los recaudaban los responsables de los locales, que posteriormente entregaban a las víctimas las cantidades estipuladas por los servicios realizados.
Cuando las víctimas no generaban beneficios suficientes, bien porque llevaban mucho tiempo, los clinetes ya las conocían o bien por problemas de actitud, se intercambiaban entre los establecimientos para dar continuidad a su explotación sexual.
Durante el operativo policial se ha procedido a la entrada y registro de tres pisos y un establecimiento de Córdoba, y un segundo en Cáceres, donde se ha intervenido 28.000 euros en efectivo, dispositivos móviles y electrónicos, diversa documentación y sustancias estupefacientes. EFE










