Santa Cruz de Tenerife (EFE).- La vendimia de 2025 ha retrocedido en todas las islas Canarias, un 9 % menor en el mejor de los casos, pero sobre todo ha caído en Tenerife, donde se ha cosechado un 33 % menos que en 2024, que ya fue un año malo.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, quien ha ofrecido estos datos en comisión parlamentaria en respuesta al diputado de CC Francisco Linares, ha señalado que incluso en Tenerife la caída en la vendimia ha ido por zonas y ha sido Tacoronte-Acentejo la parte más afectada.
Quintero ha aprovechado para actualizar los datos sobre la incidencia de la filoxera y ha confirmado que no se han registrado nuevos casos desde que el 20 de noviembre comunicara a la comisión parlamentaria que el brote estaba acotado, por lo que la incidencia se mantiene en 86 positivos, localizados principalmente en La Orotava y Güímar.
Las inspecciones abarcan ya a todas las islas y se han realizado 7.137 en Tenerife, casi 200 en Gran Canaria, 125 en La Palma, 85 en Lanzarote, 67 en El Hierro, 22 en La Gomera y 9 en Fuerteventura, todas negativas excepto las 86 ya conocidas.
«Es un dato alentador porque podemos controlar la filoxera», aunque no erradicarla, ha comentado Quintero.
El consejero ha subrayado la importancia de la viticultura para Canarias, no solo por la producción de vino, sin también porque «mantiene identidad, arraigo, paisaje y cultura», con más de 6.000 hectáreas de viñas, el segundo cultivo en extensión por detrás del plátano.
Además, Canarias cuenta con «un patrimonio genético de vides único en el mundo», ha destacado.
Para contribuir a apoyar el cultivo frente a las mañas vendimias de los dos últimos años, Quintero ha señalado que por primera vez se han dado a los viticultores 3,5 millones de euros en ayudas por la sequía.
Tanto en 2024 como en 2025 la ayuda es de 1 euro por kilo perdido, con 1.500 productores beneficiarios, siempre con la intención de que no bajen las hectáreas cultivadas.
En Tenerife se ha perdido superficie cultivada, reconoció el consejero, pero celebró que en islas como Fuerteventura y Gran Canaria han subido las hectáreas de viña cultivada.
Quintero ha explicado que en todo caso el futuro de la viticultura en Canarias pasa por el saneamiento de las variedades minoritarias y más autóctonas de la vid frente a los virus, un proceso que ya ha comenzado con 28 variedades y que puede durar entre 2 y 10 años, según los casos.
El saneamiento debe acercar el volumen de producción de las vides canarias, donde está entre 2.000 a 4.000 kilos por hectárea, al rendimiento medio que se da en la península, donde se alcanzan entre 9.000 a 12.000 kilos.
«Solo con conseguir sanear nuestras variedades permitiría que el rendimiento económico para una hectárea fuera tres veces mayor», ha subrayado Narvay Quintero.
Ha explicado que de las 28 variedades, 18 ya han sido probadas y han reaccionado positivamente al saneamiento.
Con doce de ellas ya se trabaja en el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias, donde se está construyendo un laboratorio específico para guardar y sanear esas variedades sin virus.
Posteriormente se entregarán a los viticultores las vides saneadas para que puedan plantarlas en sus fincas y obtener mayor rendimiento.
«El saneamiento es la clave del futuro del sector en Canarias», aseguró Narvay Quintero. EFE