Los presidentes de Canarias, Fernando Clavijo (c); Azores (Portugal), José Manuel Bolieiro (i); y Guayana (Francia), Gabriel Serville (d); han inaugurado en Tenerife la jornada de debate sobre situación en la que deja al sector primario de las regiones ultraperiféricas el nuevo marco Financiero Plurianual de la Unión Europea. EFE/Miguel Barreto
Los presidentes de Canarias, Fernando Clavijo (c); Azores (Portugal), José Manuel Bolieiro (i); y Guayana (Francia), Gabriel Serville (d); han inaugurado en Tenerife la jornada de debate sobre situación en la que deja al sector primario de las regiones ultraperiféricas el nuevo marco Financiero Plurianual de la Unión Europea. EFE/Miguel Barreto

Canarias, Azores y Guayana piden mantener el apoyo específico de la Unión Europea a las regiones ultraperiféricas

Santa Cruz de Tenerife (EFE).- Los presidentes de Canarias, Azores y Guayana Francesa han defendido este lunes de forma unánime el mantenimiento y refuerzo de las políticas específicas de la Unión Europea para las regiones ultraperiféricas (RUP) ante la negociación del próximo marco financiero plurianual para el periodo 2028-2034.

Esta reclamación la han hecho en la inauguración en Tenerife de la jornada de debate sobre la situación en la que deja al sector primario de las RUP la nueva financiación de la Unión Europea y en la que está prevista la firma por parte de las tres regiones europeas un manifiesto «para volver a situar a las regiones ultraperiféricas en el centro del próximo Marco Financiero Plurianual».

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El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, expresó su preocupación por los criterios planteados para ese nuevo marco económico-financiero y por la posibilidad de que, en aras de una “falsa simplificación administrativa”, se rompa la interlocución directa de las regiones ultraperiféricas con la Unión Europea y se canalice únicamente a través de los Estados miembros.

Clavijo recordó que Canarias cuenta con un encaje específico como región ultraperiférica recogido en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que permite modular la aplicación del derecho europeo en territorios con condiciones singulares como el alejamiento, la fragmentación territorial o las limitaciones estructurales.

También manifestó su inquietud por la nueva priorización presupuestaria y por la posibilidad de que programas como el POSEI y los fondos de cohesión y desarrollo para estas regiones puedan verse perjudicados.

Según indicó, si esto ocurre el daño podría suponer “el retroceso de 20, 30 o 40 años” en los estándares de calidad de vida y en sectores como el primario o el industrial, que ya compiten con grandes producciones, economías de escala y menores costes.

Asimismo, pidió a España, Portugal y Francia que sean firmes en la defensa de las regiones ultraperiféricas en el Consejo Europeo, donde debe definirse y aprobarse el marco financiero.

Por su parte, el presidente del Gobierno de Azores, José Manuel Bolieiro, destacó la importancia de la declaración “Horizonte RUP” como una posición común en defensa del sector primario de estas regiones en el nuevo marco financiero plurianual de la Unión Europea.

Bolieiro subrayó que las regiones ultraperiféricas mantienen una posición “unánime” en esta materia y aseguró que no existen posiciones diferentes entre Azores, Madeira, Canarias o los territorios franceses.

El dirigente portugués señaló que la Conferencia de Presidentes de las Regiones Ultraperiféricas es la voz autorizada para trasladar a las instituciones comunitarias la posición de estos territorios y defendió que esa posición se basa en el cumplimiento del artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE.

También expresó un “repudio claro” a la propuesta inicial de la Comisión Europea para el marco financiero plurianual 2028-2034 y consideró que no es “inteligente reformar la Unión Europea eliminando lo que ha funcionado bien”, en referencia a políticas como el programa POSEI y la relación directa de estas regiones con la Comisión Europea.

Asimismo, defendió que las regiones ultraperiféricas aportan dimensión oceánica y valor estratégico a la Unión Europea y pidió al Consejo Europeo que garantice el cumplimiento del artículo 349 y el refuerzo financiero del POSEI, especialmente en ámbitos como la agricultura y la pesca.

El presidente de Guayana Francesa, Gabriel Serville, afirmó que el debate sobre el próximo marco financiero plurianual no es solo una discusión presupuestaria para su territorio, sino “una línea de supervivencia” para la población de su región en la que, según indicó, uno de cada dos habitantes vive bajo el umbral de la pobreza.

Serville criticó la propuesta inicial de la Comisión Europea para 2028-2034 al considerar que la reorganización de los programas europeos y la creación de un fondo único gestionado a través de planes nacionales y regionales podría provocar una «nacionalización» de los fondos y diluir las especificidades regionales.

Según señaló, para el sector primario de las regiones ultraperiféricas el riesgo es triple, entre ellos la posible competencia entre políticas al agrupar fondos de cohesión, agricultura y pesca en un mismo marco.

También advirtió del riesgo de una Europa “a dos velocidades” y señaló que en Guayana el PIB por habitante ha pasado del 53 % al 41 % de la media europea en diez años.

Serville defendió la necesidad de mantener una financiación proporcional y el reconocimiento del artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE para evitar que se acentúe la divergencia económica.

Asimismo, subrayó que programas como el POSEI son fundamentales para el sector agrícola y reclamó que el futuro marco financiero incluya una dotación identificada y protegida para estas políticas.

El presidente de Guayana también señaló que el desarrollo del sector primario en su territorio está condicionado por carencias estructurales, como la falta de infraestructuras básicas, y citó como ejemplos el acceso al agua potable o a la electricidad en parte de la población.

Además, alertó de que algunas normativas europeas, como el reglamento sobre deforestación, podrían tener efectos negativos para su territorio si no se adaptan a la realidad tropical de las regiones ultraperiféricas.

Serville pidió igualmente una exención del mecanismo de ajuste en frontera por carbono para estos territorios, al considerar que podría aumentar el coste de la vida y afectar a sectores estratégicos.

Finalmente, defendió que el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea no es un favor, sino una obligación para adaptar las políticas comunitarias a las limitaciones estructurales permanentes de las regiones ultraperiféricas. EFE