Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- Cuarenta y dos personas anónimas, elegidas por su humanidad, empatía y compromiso con la convivencia, protagonizan el proyecto ‘Gran Canaria Diversa’, una exposición fotográfica que hace visible la pluralidad social de la isla y combatir los discursos de odio desde el conocimiento y el respeto.
El criterio para elegir a los 42 protagonistas ha sido que fueran «buenas personas», ha explicado durante la presentación del proyecto este miércoles en el Cabildo insular el educador social y coordinador del proyecto, Miguel Ángel Rodríguez, quien ha subrayado que se trata de hombres y mujeres «honrados, sencillos, con empatía y con respeto» con ganas de «aprender y compartir su forma de ver la vida».
Pero también se eligió con esta pauta al fotógrafo que las retratara para que «su mirada fuera amable y que conectara con el alma de esa gente», Ángel Medina, colaborador de la Agencia EFE.
Cada uno de ellos representa a uno de los 21 municipios de la isla, con 21 mujeres y 21 hombres, gente de ciudad y de campo, de costa y de montaña, trabajadora y empresarios, niños y mayores, personas con y sin discapacidad.
Y entre todos ellos se encuentran un agricultor, una ecologista, una madre, estudiante, una terapeuta ecuestre, una psicóloga, un veterinario, la primera española en jugar en Havard, un luchador, un productor de sidra tradicional, un activista LGTBI y un peluquero.
Ángel Medina, autor de los retratos, ha agradecido especialmente la generosidad de los participantes «porque son realmente quienes han puesto la cara y me han dejado darles ‘órdenes’ para conseguir ese gesto, lo más amable, e intentar que se viesen como los veíamos nosotros».
Medina ha defendido la necesidad de proyectos como este, al señalar que estamos «involucionando» a una «sociedad del odio», donde los discursos de este tipo hacen más ruido. Y que, por ello, «hay que defender precisamente esta otra parte, quizás más silenciosa, pero más importante».
Alerta ante discursos de odio
El presidente del Cabildo, Antonio Morales, ha calificado el proyecto como «una gran obra de arte protagonizada por su gente» y afirmado que esta exposición «pone rostro a la diversidad humana que convive cada día en Gran Canaria», una isla «diversa, plural y profundamente humana».
Morales ha señalado que a través de los textos de Miguel Ángel Rodríguez y la fotografía de Ángel Medina no se van a encontrar «grandes discursos ni lecciones magistrales» sino «42 vidas reales, personas que cada mañana se levantan, trabajan, aman, sueñan y conviven en esta tierra insular que compartimos».
El presidente insular ha señalado que «vivimos tiempos difíciles», con un auge de discursos que separan, señalan y excluyen y fomentan el odio, el rechazo y el acoso, motivo por el que, ha dicho, proyectos como este también buscan generar una reflexión social y romper prejuicios.
«No se trata de incluir, sino de facilitar la convivencia», ha recalcado al indicar que «en esta isla nadie sobra por su forma de pensar, de sentir, por su origen, por su identidad o por su historia» y que la diversidad «nos hace más fuertes, más libres y más humanos».
La consejera de Política Social, Isabel Mena, ha explicado que el origen de esta exposición está en el programa Educando en Valores, realizado en las aulas de Gran Canaria, con el que el Cabildo quería que los niños y niñas de la isla entendieran que la sociedad es diversa y que esa diversidad hay que respetarla y ser empáticos.
Mena ha relatado que el programa llevó a los centros educativos a personas con discapacidad, con problemas de salud mental o con trayectorias migratorias diversas, para compartir sus experiencias vitales.
«El respeto sólo se puede entender cuando conocemos al de al lado, lo escuchábamos y entendemos su manera de ver el mundo», ha afirmado.
La muestra fotográfica, expuesta en el patio del Cabildo, se complementa con un libro y con diez infografías instaladas en la denominada «pecera» de la sede de la institución, centradas en valores como el respeto, la empatía y la convivencia. EFE










